Política

Argentina y un magnicidio que no fue, por casualidad: principales líderes mundiales se muestran impactados y solidarios

“Se la puede querer u odiar, pero nunca ignorar'', dice la calle en cualquier rincón de la Argentina vernácula. Luego de casi 20 años de la llegada de la familia Kirchner al poder, se han formado legiones de amadores y odiadores de esta mujer brillante intelectualmente, exitosa políticamente y un verdadero faro para el peronismo del futuro. Ha logrado hilvanar una relación casi mística con una buena parte de la juventud activa de su partido, a partir de la creación de lo que hoy es su principal sustento: la agrupación juvenil La Cámpora.


Nacida hace 69 años en la bellísima ciudad de La Plata, capital de la principal provincia o estado del país, hija de un chofer de colectivos y una empleada pública, Cristina se formó en una escuela católica de mujeres y luego se recibió de abogada en la prestigiosa universidad pública platense (UNLP). Por tradición familiar es simpatizante del club más popular de la zona, ese Gimnasia y Esgrima La Plata que dirigió y amó Diego Armando Maradona hasta el día de su muerte.


Se la reconoce en su país y también en el mundo como una gran oradora, capaz de sostener un discurso creativo y enfático durante largos espacios de tiempo, y es cultora de un modelo de desarrollo progresista de centro izquierda, que acerca a líderes como Lula en Brasil, con quien mantiene una relación de gran cercanía política y afectiva. También siente admiración y afecto, que parece que son recíprocos, por el Papa Francisco, el ex cardenal de Buenos Aires Jorge Bergoglio, un hombre que en su juventud abrevó en el peronismo.

Por eso, no llamó la atención que inmediatamente después de sucedidos los dramáticos sucesos del intento de asesinato que sufrió CFK en la esquina de Juncal y Uruguay, en las puertas de su vivienda en el barrio porteño de La Recoleta, comenzaron a llegar a su celular infinidad de mensajes de solidaridad y apoyo, entre los cuales se destacan los de muchos y destacados líderes mundiales.

 

Lluvia de solidaridad

Desde que se conoció la noticia del intento de magnicidio contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, los principales mandatarios de la región y el mundo hicieron llegar su solidaridad hacia la ex presidenta. 

Además, afirmaron su apoyo a la democracia y por otra parte, el Papa Francisco, mediante un telegrama primero y un llamado telefónico después, expresó su “solidaridad y cercanía”. La principal autoridad de la Iglesia Católica Apostólica Romana se comunicó por teléfono con Fernández, según informaron los voceros. 

Previamente, mediante una misiva Francisco expresó: “Habiendo recibido la preocupante noticia del atentado que vuestra excelencia sufrió en la tarde de ayer, deseo expresarle mi solidaridad y cercanía en este delicado momento”.

En el texto, Jorge Bergoglio agrega: “Rezo para que en la querida Argentina prevalezcan siempre la armonía social y el respeto de los valores democráticos, contra todo tipo de violencia y agresión”.

Mediante sus redes sociales, mandatarios mostraron su apoyo hacia la democracia y el pueblo argentino en general, y hacia Cristina Fernández en particular. 

Los presidentes de Bolivia, Luis Arce; Chile, Gabriel Boric; de Ecuador, Guillermo Lasso; México, Andrés Manuel López Obrador; de Perú, Pedro Castillo y el de Venezuela, Nicolás Maduro; se sumaron en las últimas horas con mensajes de condena al ataque hacia la vicepresidenta.

Además, se expresaron de forma similar la presidenta de Honduras, Xiomara Castro; el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel y el jefe del gobierno español, Pedro Sánchez. Ex mandatarios destacados de la región, como Lula da Silva, Evo Morales y Rafael Correa también expresaron su solidaridad ante la situación de gravedad institucional para el país.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, declaró en su rueda de prensa diaria telefónica que “Gracias a Dios, no ocurrió una tragedia”. Ante la consulta, descartó que el presidente ruso, Vladímir Putin, tenga en sus planes comunicarse con Fernández. 

Por su parte, el secretario de Estado de EE.UU, Antony Blinken, afirmó mediante redes sociales «estamos con el Gobierno y el pueblo argentino en el rechazo de la violencia y el odio”.