Daza desafía a los profetas de la devaluación: “No apuesten contra el peso”

Mientras buena parte de la oposición económica sigue pronosticando un salto cambiario, el viceministro de Economía, José Luis Daza, salió a defender el rumbo de la gestión de Javier Milei con una advertencia contundente al mercado. El funcionario aseguró que el dólar no está atrasado, destacó la acumulación de reservas y pronosticó una fuerte llegada de inversiones que, según su visión, podría convertir al peso en una de las monedas más sólidas de América Latina.

12-06-2026 - Por Crítica Argentina

Durante años, la política argentina construyó una relación enfermiza con el dólar. Gobiernos que emitían sin control, déficit crónicos, cepos, controles y devaluaciones permanentes terminaron consolidando una cultura económica donde buena parte del empresariado aprendió a sobrevivir esperando un salto cambiario.

Ese esquema es precisamente el que el gobierno de Javier Milei intenta demoler.

En una exposición ante inversores y empresarios organizada por Fitch Ratings, el viceministro de Economía, José Luis Daza, dejó una definición que cayó como una bomba entre quienes siguen esperando una corrección brusca del tipo de cambio.

“Cuando los empresarios me preguntan qué va a pasar con el dólar, mi respuesta es clara: no apuesten a una devaluación para salvar su negocio”, disparó.

La frase no fue casual.

En los últimos meses, distintos economistas vinculados al viejo establishment insistieron con que el valor de la divisa estaba artificialmente contenido. El argumento fue repetido por consultoras, operadores financieros y dirigentes políticos que vienen anunciando una crisis inminente prácticamente desde la asunción libertaria.

Los hechos, al menos hasta ahora, muestran otra cosa.

El equipo económico sostiene que la estabilidad cambiaria no surge de intervenciones discrecionales sino de una mejora real de los fundamentos macroeconómicos.

Daza aseguró que el Banco Central ya alcanzó una acumulación de divisas compatible con las metas acordadas con el FMI y destacó que las compras netas llegaron a los USD 10.000 millones.

Incluso fue más allá.

“No creemos que vamos a seguir a este pace, pero claramente estamos outperforming. Ya llegamos a la compra consistente con las metas de acumulación del FMI y la balanza total de Argentina se ve extraordinariamente positiva”, afirmó.

Según explicó, si la tendencia continúa, las reservas podrían alcanzar los USD 24.000 millones, una cifra impensada apenas un año atrás, cuando la herencia recibida mostraba un Banco Central prácticamente quebrado y sin capacidad de intervención.


El modelo apuesta a los dólares genuinos


La principal diferencia entre la actual administración y las experiencias anteriores radica en el origen de las divisas.

Mientras durante años la Argentina dependió de endeudamiento, controles o emisiones encubiertas para sostener la economía, la gestión libertaria plantea un esquema basado en inversión, exportaciones y productividad.

Por eso Daza hizo especial hincapié en el potencial del agro, la minería y la energía.

La apuesta oficial es atraer dólares que generen más dólares.

“Estamos atrayendo dólares para invertir en sectores que van a producir más dólares, con lo cual se espera un flujo constante de divisas que va a ir creciendo de forma sumamente significativa”, sostuvo.

En esa estrategia ocupa un lugar central el RIGI, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones impulsado por el Gobierno nacional.

La Casa Rosada considera que esa herramienta puede convertirse en uno de los motores más importantes para captar capitales internacionales durante los próximos años.

Daza incluso habló de una situación que todavía no se refleja completamente en los números actuales.

“Habrá una verdadera avalancha de inversión extranjera que todavía no se materializa”, aseguró.

El mensaje apunta directamente a quienes siguen observando la economía argentina con cautela después de décadas de incumplimientos, cambios de reglas y confiscaciones políticas.


El fin de la Argentina cerrada


El otro eje del discurso fue la apertura económica.

Para el viceministro, gran parte de los problemas estructurales del país tienen origen en décadas de aislamiento comercial.

“Somos el país más cerrado de la región y, posiblemente, el segundo o tercero del mundo”, afirmó.

Y fue todavía más lejos.

“Incluso Corea del Norte tenía menos trabas al comercio internacional que la Argentina”, señaló para dimensionar el nivel de restricciones acumuladas durante años.

La comparación puede resultar incómoda para sectores del viejo aparato político, pero apunta a una realidad que los indicadores de productividad vienen mostrando desde hace tiempo.

La Argentina perdió competitividad mientras gran parte del mundo avanzaba en integración comercial y tecnológica.

Daza recordó el caso de Vietnam, un país que abandonó las recetas estatistas, abrió su economía y multiplicó varias veces el ingreso por habitante en apenas algunas décadas.

El contraste con la realidad local resulta inevitable.

Mientras la nación asiática crecía, la Argentina acumuló más de una década de estancamiento económico, caída de inversiones y pérdida de empleo privado formal.

Por eso el funcionario insiste en que la discusión ya no pasa por el valor del dólar sino por la capacidad del país para generar riqueza.

“Si eliminamos las trabas, vamos a ser uno de los países que más crece en el mundo”, concluyó.

La frase resume la batalla cultural que impulsa el oficialismo.

De un lado, quienes siguen apostando a la protección, el control y la administración estatal de la economía.

Del otro, una administración que busca reemplazar décadas de regulaciones por competencia, inversión y libertad económica.

El mercado, como siempre, tendrá la última palabra. Pero por primera vez en muchos años, desde el Palacio de Hacienda no hablan de administrar la decadencia sino de construir crecimiento.

Lo que tenés que saber sobre el mensaje de Daza

José Luis Daza aseguró que el dólar no está atrasado ni intervenido.

El Banco Central ya acumuló compras de divisas por USD 10.000 millones.

• El Gobierno estima que las reservas podrían acercarse a los USD 24.000 millones.

• El oficialismo apuesta al agro, la minería y la energía como motores de ingreso de dólares.

• El RIGI es una de las herramientas centrales para atraer inversiones.

• Daza afirmó que el peso podría convertirse en una de las monedas más fuertes de la región.

• También defendió la apertura comercial impulsada por la gestión de Javier Milei.