¿Por qué Estados Unidos volvió a mirar a la Argentina en un tema clave del poder global? La respuesta no está solo en la política, sino bajo el suelo. Minerales estratégicos, alianzas internacionales y una señal directa desde Washington abren una ventana que puede cambiar el rol del país en el mundo.
El gobierno de Estados Unidos invitó a la Argentina a participar de un encuentro mundial sobre minerales críticos, que se realizará el 4 de febrero y será encabezado por el secretario de Estado, Marco Rubio. El gesto no es casual: marca un nuevo paso en el acercamiento político y estratégico entre Washington y la gestión de Javier Milei.
La convocatoria se dio en el marco del Foro Económico Mundial de Davos y fue confirmada por el canciller argentino, Pablo Quirno, quien acompaña al Presidente en Suiza. El objetivo oficial es claro: fortalecer la cooperación internacional y atraer inversiones en sectores clave para el desarrollo económico. Pero detrás del anuncio hay algo más profundo.
La invitación al foro sobre minerales críticos es el segundo gesto concreto de respaldo de la administración de Donald Trump hacia el gobierno argentino. Días antes, la Argentina había sido convocada a integrar el Board of Peace, un espacio impulsado por Estados Unidos para la resolución de conflictos internacionales.
Desde el entorno oficial lo leen como una señal de confianza. Para Washington, el alineamiento político de Javier Milei y su visión promercado vuelven al país un socio previsible en un contexto global cada vez más tenso.
Los minerales críticos son recursos esenciales para la economía moderna. Se usan en baterías, autos eléctricos, energías renovables, tecnología y sistemas de defensa. Hoy, gran parte de su producción depende de China, algo que Estados Unidos busca cambiar por razones económicas y de seguridad. Ahí aparece la Argentina.
El país cuenta con importantes reservas de litio, cobre y uranio. El litio, en particular, es clave para la transición energética y su demanda global crecerá fuerte en los próximos años. El cobre también es fundamental para la electrificación y podría escasear a nivel mundial.
En este escenario, la Argentina se posiciona como un proveedor estratégico dentro del bloque occidental.
En diciembre de 2024, Javier Milei presentó el Plan Nuclear Argentino, con foco en el desarrollo del uranio para cubrir la demanda interna y proyectar exportaciones. La iniciativa se apoya en una tendencia global: el aumento del consumo energético, impulsado incluso por el avance de la inteligencia artificial.
Este contexto vuelve más relevante la participación argentina en el foro que liderará Marco Rubio.
Mientras tanto, la agenda argentina en Davos incluye reuniones con funcionarios de Israel, Corea del Sur, Finlandia, Polonia y otros países. El mensaje es consistente: reglas claras, apertura al mundo y búsqueda de inversiones.
La invitación al encuentro sobre minerales críticos refuerza esa estrategia y deja una señal concreta: para Estados Unidos, la Argentina vuelve a estar en el mapa de las decisiones importantes. Y esta vez, el interés viene desde el subsuelo.