Algo no cerraba en el sistema de salud privado y el Gobierno decidió ir a fondo. Había empresas anotadas como prepagas que, en los papeles, existían… pero en la práctica no atendían a nadie. ¿Qué pasó con esas firmas y por qué ahora quedaron bajo la lupa? Acá te lo explicamos, simple y al hueso.
El Gobierno de Javier Milei, a través de la Superintendencia de Servicios de Salud, oficializó el inicio del procedimiento administrativo de baja para 20 empresas de medicina prepaga que estaban inscriptas, pero no registraban actividad efectiva. La medida se publicó este jueves en el Boletín Oficial y forma parte de un proceso más amplio de ordenamiento del sistema.
Según información oficial, las auditorías detectaron que estas entidades no tenían afiliados, no brindaban prestaciones médicas y tampoco presentaron documentación que demostrara un funcionamiento real. En otras palabras: figuraban en el registro, pero no operaban como verdaderas prepagas.
Desde el organismo explicaron que muchas de estas firmas permanecían habilitadas de manera meramente formal. No contaban con estructura, no prestaban servicios de salud y no cumplían con los requisitos básicos que exige la normativa vigente. Por eso, se avanzó con su salida del padrón.
Esta decisión no es un hecho aislado. A comienzos de la semana ya se había dispuesto la baja de otras tres empresas en la misma situación. Con este nuevo paso, ya son 139 las prepagas eliminadas del registro desde el inicio de la actual gestión, todas por el mismo motivo: no registraban actividad efectiva.
El objetivo central del Gobierno es claro: depurar el listado de Agentes del Seguro de Salud y quedarse solo con aquellas entidades que realmente funcionan. Desde la Superintendencia remarcaron que un registro inflado, con empresas que no operan, genera desorden y falta de transparencia en el sistema.
Un punto clave: la medida no afecta a los usuarios. Las autoridades aclararon que las empresas dadas de baja no tenían beneficiarios activos ni estaban prestando servicios al momento de las auditorías. Por lo tanto, no hay afiliados perjudicados ni interrupción de coberturas médicas.
Las 20 empresas alcanzadas por esta etapa del proceso incluyen mutuales, cooperativas y sociedades comerciales, entre ellas Instituto Médico Asistencial IMA, Centro Médico Mar del Plata Asociación Civil, Austral Organización Médica Integral, Cardio S.A. e IE Emergencias Médicas Bolívar S.A., además de otras entidades que figuraban habilitadas sin operar.
Desde el Gobierno de Javier Milei sostienen que este reordenamiento busca garantizar un sistema de salud más claro, con reglas parejas y con prestadores que realmente cumplan una función. La idea es que el registro refleje la realidad y no una lista de empresas que solo existen en el papel.
En síntesis, se trata de una limpieza administrativa que apunta a transparentar el sistema, sin impacto para los usuarios y con foco en que solo sigan habilitadas las prepagas que efectivamente prestan servicios de salud.