El Helicoide: de proyecto moderno a centro de torturas

Durante años, muchos escucharon hablar del Helicoide, pero pocos saben qué pasa realmente detrás de sus paredes. No es solo un edificio extraño en Caracas...

15-01-2026 - Por Crítica Argentina

Durante años, muchos escucharon hablar del Helicoide, pero pocos saben qué pasa realmente detrás de sus paredes. No es solo un edificio extraño en Caracas: para cientos de personas, fue el último lugar donde se los vio libres. ¿Cómo un proyecto pensado para el progreso terminó convertido en uno de los símbolos más oscuros de Venezuela? Esa es la pregunta que todavía incomoda al poder.

Hoy, el El Helicoide es conocido internacionalmente como un centro de torturas, señalado por organismos de derechos humanos y por quienes sobrevivieron a su encierro. Bajo el gobierno de Nicolás Maduro, el lugar quedó asociado de forma directa a la represión política, las detenciones arbitrarias y el castigo a la disidencia. Pero no siempre fue así.


De obra futurista a edificio abandonado


El Helicoide nació en los años 50, durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. El plan era ambicioso: construir el shopping más grande de América Latina, con cines, locales comerciales, oficinas y rampas helicoidales por donde circularían autos. Un símbolo de modernidad para la Caracas de esa época.

La caída del régimen en 1958 frenó todo. La obra quedó inconclusa y el edificio se transformó en una enorme mole de cemento sin uso claro. Con el paso del tiempo, familias sin vivienda ocuparon parte del lugar, lejos de cualquier idea de lujo o desarrollo urbano.


El giro represivo


El destino del Helicoide cambió de forma definitiva en los años 80, cuando el Estado venezolano tomó control total del predio. Allí se instaló la DISIP, el servicio de inteligencia que más tarde se convertiría en el SEBIN.

Desde entonces, el edificio fue adaptado para detenciones, interrogatorios y reclusión. Se construyeron celdas, áreas de aislamiento y espacios cerrados sin ventilación. Lo que iba a ser un centro comercial terminó funcionando como cárcel política.

Con el paso de los años, el Helicoide se consolidó como uno de los principales lugares de detención de opositores, estudiantes, activistas y militares acusados de conspirar contra el chavismo.


¿Por qué se lo considera un centro de torturas?


Organismos internacionales como la ONU, Amnistía Internacional y Human Rights Watch calificaron al Helicoide como un centro de torturas. No es una etiqueta simbólica: se basa en testimonios, informes y denuncias reiteradas.

Las víctimas denunciaron:

  • Detenciones sin orden judicial

  • Incomunicación prolongada

  • Torturas físicas y psicológicas

  • Falta de acceso a abogados y familiares

  • Condiciones inhumanas de encierro

 

Exdetenidos relataron golpizas, amenazas, aislamiento extremo y encierros sin luz natural. Para muchos, el Helicoide no es solo un edificio: es la prueba concreta de cómo el poder puede convertir un proyecto de progreso en una herramienta de miedo.