Ficha Limpia vuelve al Senado con números a favor

Cuando parecía un tema archivado, Ficha Limpia vuelve a moverse en silencio en el Congreso. Esta vez, con un dato que cambia todo: los votos estarían.

19-01-2026 - Por Crítica Argentina

Cuando parecía un tema archivado, Ficha Limpia vuelve a moverse en silencio en el Congreso. Esta vez, con un dato que cambia todo: los votos estarían. En el Gobierno hay entusiasmo y una pregunta que empieza a circular fuerte en la política y en la calle: ¿ahora sí sale?

La iniciativa, que ya tuvo media sanción y se cayó en el Senado el año pasado, volvió a la agenda del oficialismo. El propio Javier Milei confirmó que La Libertad Avanza insistirá este año con el proyecto, convencido de que el escenario es distinto y más favorable. Pero, ¿qué cambió realmente?

En números simples, una ley electoral necesita 37 votos para aprobarse en el Senado. Hoy, la cuenta preliminar del Gobierno ronda entre 39 y 40 apoyos. Es decir, hay margen. No sobra nada, pero alcanza.

El proyecto de Ficha Limpia busca algo concreto: impedir que personas con condena confirmada en segunda instancia por delitos contra la administración pública puedan competir por cargos electivos. No es un concepto abstracto ni técnico. La idea es sencilla y apunta a un reclamo social que viene creciendo desde hace años.

En 2025, la ley se cayó por el rechazo del kirchnerismo y por un giro inesperado de dos senadores misioneros, Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, que habían prometido acompañar y terminaron votando en contra. Esa escena quedó grabada en el recinto y generó fuerte enojo en sectores del oficialismo y de la oposición dialoguista.

Hoy el tablero es otro. El interbloque libertario en el Senado pasó de tener menos de diez bancas a reunir 21 senadores. Sigue sin alcanzar solo, pero obliga a recalcular alianzas. Para llegar a la mayoría, el Gobierno necesita sumar a la Unión Cívica Radical, al PRO y a legisladores provinciales que ya acompañaron en la votación anterior.

La UCR tiene diez bancas y varios de sus senadores ya votaron a favor. El PRO aporta tres votos más, mientras que el bloque Provincias Unidas y otros aliados habituales completan la cuenta. Con esos apoyos, el número mínimo se alcanza sin depender de los misioneros.

Además, hay senadores nuevos que asumieron en diciembre y que podrían plegarse si el proyecto avanza. Ese dato le da al oficialismo un colchón extra frente a posibles ausencias o cambios de posición.

En Balcarce 50 saben que el momento es clave. El plan es activar el tema en el corto plazo, ya sea en sesiones extraordinarias o desde marzo, cuando arranca el período ordinario. El recorrido será el habitual: comisión, dictamen y recinto.

 

Nada está escrito hasta que se vote. El Congreso argentino tiene fama de dar sorpresas. Pero, por primera vez desde que Ficha Limpia entró en discusión, el Gobierno siente que no depende de milagros. Depende, simplemente, de poner el tema sobre la mesa y sostener los votos. Y eso, en política, ya es mucho.