¿Cómo va a jugar La Libertad Avanza en todo el país rumbo al 2027? Esa es la pregunta que hoy se hacen muchos votantes y dirigentes. La respuesta todavía no está cerrada, pero el armado ya empezó y deja pistas claras sobre el mapa electoral que se viene. Lo que decida ahora el oficialismo puede definir no solo provincias clave, sino también el futuro de Javier Milei en la Casa Rosada.
A poco más de dos meses del triunfo en las legislativas de medio término, La Libertad Avanza activó su estrategia nacional con un objetivo doble: sostener el proyecto presidencial y crecer territorialmente de cara al 2027. El partido que conduce Karina Milei sabe que no alcanza con Buenos Aires y Capital: necesita volumen político en el interior.
El esquema que se discute combina pragmatismo y ambición. Por un lado, el oficialismo evalúa respaldar gobernadores aliados donde no tiene figuras competitivas. Por otro, planea disputar poder en provincias hoy dominadas por la oposición dura. El resultado de octubre, con victorias en 15 de las 24 jurisdicciones, empujó esa idea.
En ese marco, aparecen respaldos casi definidos. En Chaco, el acompañamiento al gobernador Leandro Zdero está encaminado. Lo mismo ocurre en Entre Ríos con Rogelio Frigerio y en San Luis, donde el espacio libertario no logró consolidar un liderazgo propio. En Mendoza, en cambio, el escenario es más abierto: el apoyo a Alfredo Cornejo dependerá de si el libertario Luis Petri decide ir por la gobernación.
Distinta es la lógica en distritos donde el Gobierno quiere disputar poder de lleno. La provincia de Buenos Aires es el principal objetivo. Con Axel Kicillof como rival, en el oficialismo miran varios nombres y analizan una estrategia de confrontación directa. También hay planes para competir en Formosa contra Gildo Insfrán, en La Rioja frente a Ricardo Quintela, en La Pampa con Sergio Ziliotto y en Tierra del Fuego ante Gustavo Melella.
En Córdoba, Santa Fe, Chubut y Jujuy, donde La Libertad Avanza sorprendió con buenos resultados y candidatos de bajo perfil, el armado sigue en etapa inicial. Allí asoman como referentes legisladores como Gabriel Bornoroni y Romina Diez, aunque sin definiciones formales.
El oficialismo también observa con atención a los gobernadores que integran Provincias Unidas. Figuras como Martín Llaryora, Maximiliano Pullaro o Ignacio Torres ya dejaron entrever que podrían jugar con candidato propio a presidente, lo que suma tensión al escenario nacional.
Pese al buen vínculo institucional con mandatarios como Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil, la decisión política es competir igual. La lógica es clara: consolidar marca propia en todo el país y no depender solo de acuerdos circunstanciales.
Con elecciones en 21 provincias y en la Ciudad de Buenos Aires, el tablero está lejos de cerrarse. Mientras tanto, Karina Milei empuja reformas clave como la Boleta Única de Papel y el Ejecutivo sigue negociando apoyos legislativos. El armado recién empieza, pero una cosa ya está clara: el mapa electoral del 2027 se está dibujando ahora.