Milei rompe otro privilegio y habilita free shops en pasos terrestres

Mientras durante años la política miró para otro lado y dejó que miles de argentinos cruzaran la frontera para gastar su dinero en países vecinos, el gobierno de Javier Milei avanzó con una medida concreta para fortalecer las economías regionales. La decisión habilita la instalación de tiendas libres de impuestos en cruces internacionales terrestres y busca devolver competitividad a ciudades que durante décadas quedaron relegadas por la burocracia estatal.

12-06-2026 - Por Crítica Argentina

 

La discusión sobre el desarrollo de las zonas limítrofes suele aparecer en campaña y desaparecer cuando llegan los gobiernos. Esta vez ocurrió algo distinto.

La administración de Javier Milei tomó una medida que impacta directamente sobre la actividad comercial de decenas de localidades argentinas que viven del movimiento fronterizo. El Ejecutivo incorporó al ordenamiento jurídico nacional una resolución del Mercosur que permite la apertura de free shops en pasos terrestres habilitados.

La decisión quedó formalizada mediante el Decreto 436, publicado en el Boletín Oficial, y apunta a corregir una anomalía que llevaba años perjudicando a comerciantes, operadores turísticos y trabajadores de las ciudades fronterizas.

Durante décadas, Argentina observó cómo parte del consumo se desplazaba hacia países vecinos que ofrecían ventajas comerciales más atractivas. Mientras tanto, la respuesta de la vieja política fue la misma de siempre: más regulaciones, más impuestos y menos competitividad.

El gobierno libertario eligió otro camino.

La medida busca atraer turistas, estimular el comercio regional y generar actividad económica sin aumentar el gasto público.

No se trata de un invento argentino. El esquema ya funciona en distintos países del bloque regional y surge de una resolución del Mercosur aprobada en 2018, que hasta ahora permanecía sin aplicación efectiva dentro del país.

La demora habla por sí sola.

Durante años hubo dirigentes que llenaron discursos sobre integración regional pero jamás avanzaron en medidas concretas para favorecer la actividad privada. La gestión libertaria tomó una norma archivada y la convirtió en una herramienta económica real.


Menos trabas, más actividad


Los denominados free shops son comercios habilitados para vender mercadería libre de determinados impuestos a viajeros que ingresan o salen del territorio nacional.

Hasta ahora su presencia estaba concentrada principalmente en aeropuertos internacionales y en algunos puntos específicos como Puerto Iguazú o Ushuaia.

La novedad es que el régimen ahora podrá extenderse a cruces terrestres donde exista control aduanero efectivo.

En otras palabras: localidades que históricamente observaron cómo el movimiento económico se trasladaba del otro lado de la frontera podrían recuperar parte de esa dinámica comercial.

La norma establece además un doble sistema de control.

Por un lado, el Ministerio de Economía deberá otorgar la autorización comercial correspondiente.

Por otro, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) tendrá la responsabilidad de habilitar cada recinto y supervisar las operaciones.

Lejos de la caricatura que algunos intentan instalar, no existe una liberación indiscriminada de mercaderías.

Las compras seguirán sujetas al régimen de equipaje vigente y los productos adquiridos deberán destinarse al uso personal de los viajeros.


Un golpe al atraso fronterizo


La decisión también establece límites precisos respecto de los artículos que podrán comercializarse.

Quedan excluidos vehículos, combustibles, repuestos, alimentos, animales, plantas, armas, municiones, cigarrillos, maquinaria industrial, materiales para la construcción, neumáticos y buena parte del rubro textil.

El objetivo es fomentar el consumo turístico sin alterar las reglas básicas de control aduanero ni generar distorsiones comerciales.

Detrás de la medida existe además una lectura política que resulta imposible ignorar.

Mientras sectores del viejo esquema económico siguen defendiendo mercados cerrados, burocracias eternas y regulaciones que espantan inversiones, la Casa Rosada avanza en una dirección opuesta: generar incentivos para que la actividad privada produzca riqueza donde el Estado demostró una y otra vez su incapacidad para hacerlo.

Las ciudades fronterizas representan uno de los mejores ejemplos de ese fracaso histórico.

Miles de comerciantes convivieron durante años con diferencias cambiarias, presión tributaria y normativas absurdas que terminaban beneficiando a negocios instalados fuera del país.

Ahora aparece una herramienta destinada a equilibrar la cancha.

No resolverá por sí sola todos los problemas estructurales de esas regiones.

Pero sí marca algo mucho más importante.

La gestión de Milei empieza a desmontar mecanismos que durante décadas castigaron al sector privado mientras protegían privilegios políticos.

En la Argentina del déficit permanente, cualquier medida orientada a generar más actividad económica sin aumentar el gasto merece atención.

Y en la Argentina de la libertad económica, las fronteras dejaron de ser solamente una línea geográfica para convertirse también en una oportunidad de crecimiento.

Lo que tenés que saber sobre los free shops fronterizos

  • El Gobierno nacional habilitó la instalación de tiendas libres de impuestos en pasos fronterizos terrestres.
  • La medida fue oficializada mediante el Decreto 436.
  • Surge de una resolución del Mercosur aprobada en 2018.
  • La autorización dependerá del Ministerio de Economía y de ARCA.
  • Las compras estarán sujetas al régimen de equipaje vigente.
  • No podrán comercializarse vehículos, combustibles, alimentos, armas, cigarrillos ni materiales de construcción.
  • El objetivo oficial es fortalecer economías regionales, turismo y comercio fronterizo.