¿Se puede bajar impuestos, achicar el Estado y que la ciudad siga funcionando igual o mejor? En Oncativo dicen que sí. Pero el dato que más ruido hace no está en los números, sino en cómo se llegó hasta ahí. Esa es la clave que explica por qué hoy esta ciudad del centro de Córdoba está en el centro de la discusión.
El intendente Nicolás Filoni impulsa una gestión basada en la baja de tasas, el control del gasto y un Estado más chico y eficiente. Llegó al poder tras vencer al peronismo, que gobernó durante 32 años seguidos, y desde entonces aplica una receta clara: bajar el gasto sin dejar de cumplir con los vecinos.
En sintonía con el presidente Javier Milei, Filoni sostiene que el Estado debe hacer menos, pero hacerlo mejor. “El que no trabaja, se va”, afirmó al explicar que el municipio tiene 32 empleados menos y que los servicios no se vieron afectados.
La idea central es simple y fácil de entender: ordenar las cuentas, eliminar gastos innecesarios y usar la tecnología para controlar la gestión. Según explica el propio intendente, hoy puede monitorear el funcionamiento del municipio desde una aplicación en el celular.
Uno de los ejes más fuertes de la gestión es la baja de tasas. Entre las medidas más destacadas:
El impuesto automotor se redujo a la mitad.
Se bajaron distintas tasas municipales.
Se implementaron bonificaciones para quienes pagan al día.
Se habilitó el pago online y el pago anual con descuento.
Con estos cambios, el aumento real de las tasas para este año estará entre el 10% y el 15%, por debajo de la inflación proyectada. Además, los vecinos que no tengan multas de tránsito pueden tramitar el carnet de conducir sin costo.
Para Nicolás Filoni, el problema no es solo cuánto gasta el Estado, sino cómo gasta. Su objetivo es bajar el gasto sin frenar la ciudad. “Queremos un Estado más inteligente, más ágil y menos pesado”, repite como concepto de gestión.
Filoni llegó al municipio con el apoyo de sectores del PRO, el radicalismo y La Libertad Avanza. Contador de profesión y con pasado en el sector privado, defiende la alternancia política y cree que ordenar la economía genera confianza para invertir.
Según remarca, la previsibilidad económica es clave para que empresarios y productores agropecuarios apuesten por Oncativo. Para él, ese es el camino: menos Estado, reglas claras y una gestión que cuide el bolsillo del vecino.