Vidal apuntó contra Adorni y la Casa Rosada le recordó las causas que marcaron su gestión

La exgobernadora bonaerense quiso correr al Gobierno de Javier Milei por el lado de la ética pública y terminó chocando contra un contraataque quirúrgico de la Casa Rosada. La Oficina de Respuesta Oficial desempolvó expedientes que tuvieron a María Eugenia Vidal bajo investigación judicial y reavivó una pelea que ya no es solamente entre dirigentes: es una disputa por la conducción política del espacio que enfrenta al kirchnerismo.

10-06-2026 - Por Crítica Argentina

La tensión entre sectores del PRO y La Libertad Avanza acaba de sumar un nuevo capítulo. Y esta vez no hubo diplomacia, ni mensajes en clave, ni declaraciones para la tribuna.

Hubo fuego directo.

Todo comenzó cuando María Eugenia Vidal cuestionó públicamente la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y aseguró que durante la administración de Mauricio Macri determinadas circunstancias vinculadas a la transparencia de los funcionarios nunca se hubieran tolerado. La exmandataria bonaerense sostuvo incluso que el expresidente jamás habría permitido que un colaborador atravesara durante meses cuestionamientos sin ofrecer explicaciones públicas.

La frase cayó mal en la mesa chica libertaria.

Muy mal.

Porque en la Casa Rosada interpretaron que Vidal eligió pegarle a uno de los funcionarios más cercanos a Javier Milei justo cuando el Gobierno atraviesa una etapa clave de reformas económicas y legislativas.

La respuesta llegó pocas horas después.

Y llegó con bisturí.


La respuesta libertaria


La Oficina de Respuesta Oficial, el organismo creado por el Gobierno para responder operaciones, noticias falsas y cuestionamientos políticos, publicó un documento titulado "La hipocresía de María Eugenia Vidal".

El mensaje fue tan simple como demoledor.

Si Vidal pretendía ubicarse en un pedestal moral para cuestionar a otros dirigentes, el oficialismo consideró necesario recordar que ella también atravesó investigaciones judiciales de enorme impacto político.

La primera fue la causa de los llamados "aportantes truchos".

Ese expediente estalló en 2018 en los tribunales federales de La Plata luego de que beneficiarios de programas sociales denunciaran que aparecían registrados como financistas de campañas electorales sin haber realizado aporte alguno.

La investigación avanzó durante meses y colocó a varios dirigentes del entonces oficialismo bajo la lupa judicial.

Entre ellos apareció el nombre de Vidal.

El segundo caso mencionado por la Oficina de Respuesta Oficial fue la denuncia por presunto enriquecimiento ilícito presentada en 2022.

La acusación giró alrededor de la compra de un departamento de aproximadamente 205 metros cuadrados en el exclusivo sector de La Isla, en Recoleta, una de las zonas más cotizadas de la Ciudad de Buenos Aires.

Los denunciantes cuestionaban la relación entre el valor del inmueble y el patrimonio declarado por la exgobernadora.

La cuestión central para el Gobierno no fue reabrir esas causas.

Fue otra.

Recordar cómo terminaron.


El doble estándar bajo la lupa


Porque tanto la investigación por los aportantes como la denuncia patrimonial concluyeron sin condenas.

Hubo sobreseimientos.

Y ahí es donde el oficialismo libertario colocó el foco.

Desde la Casa Rosada remarcan que durante esos procesos nadie salió a exigir la renuncia de Vidal, ni se montaron campañas políticas reclamando su salida de la función pública.

Según la posición oficial, prevaleció un principio elemental de cualquier república seria.

La presunción de inocencia.

Por eso la publicación cerró con una frase que resonó fuerte en el ecosistema político.

"Sobreactuar indignación cuando se trata de otros, pero reclamar impunidad cuando le toca a ella. El doble estándar es grotesco".

No es una discusión menor.

Detrás de este cruce aparece algo mucho más profundo.

La pelea por la representación de millones de argentinos que durante años votaron contra el kirchnerismo y hoy observan cómo el liderazgo de ese espacio se desplazó desde el PRO hacia Javier Milei.

Ahí está el verdadero conflicto.

Porque cada vez que un dirigente amarillo cuestiona al Gobierno libertario, una parte del oficialismo interpreta que no está ayudando a mejorar la gestión sino intentando recuperar centralidad política.

Y cada vez que la Casa Rosada responde con semejante dureza, deja en claro que no piensa regalar territorio.

Mientras tanto, Manuel Adorni sigue rechazando las acusaciones en su contra y sostiene que será la Justicia quien aclare definitivamente su situación patrimonial. El funcionario ratificó que no piensa renunciar y cuenta con el respaldo explícito del Presidente.

La discusión recién empieza.

Pero algo quedó claro.

La convivencia entre buena parte del PRO y La Libertad Avanza ya no atraviesa una etapa de diferencias tácticas.

Entró en una fase de competencia abierta.

Y cuando la política argentina llega a ese punto, los pases de factura dejan de ser silenciosos.

Lo que tenés que saber

María Eugenia Vidal cuestionó públicamente a Manuel Adorni.
• La Oficina de Respuesta Oficial respondió con un documento titulado "La hipocresía de María Eugenia Vidal".
• El Gobierno recordó las causas por aportantes truchos y enriquecimiento ilícito que involucraron a la exgobernadora.
• Ambos expedientes terminaron con sobreseimientos.
• La Casa Rosada acusa a sectores del PRO de aplicar un doble estándar político.
• El episodio profundiza la disputa por el liderazgo del espacio no kirchnerista.