¿Se termina la hegemonía de Lula? Un nuevo estudio del Instituto de Pesquisas Sociais, Políticas e Econômicas (IPESPE) reveló que la imagen del presidente está en caída y que su liderazgo para las próximas elecciones no está garantizado.
Según la encuesta, el 54% de los brasileños desaprueba su gestión, mientras que solo un 41% la respalda. A pesar de estos números, sigue siendo el mejor posicionado de cara a las elecciones de octubre, con un 40% que lo considera un buen candidato.
Sin embargo, la competencia se intensifica. El gobernador de San Pablo, Taricisio Gomes da Freitas, es visto como una opción viable por el 35% de los encuestados. Detrás aparecen Fernando Haddad y Eduardo Bolsonaro, aunque con menor respaldo.
Otro dato clave del sondeo es la percepción económica: el 58% de los brasileños cree que el país va en la dirección equivocada, contra un 35% que opina lo contrario. Este pesimismo golpea la imagen del gobierno y genera dudas sobre su futuro político.
Además, la encuesta midió las expectativas sobre el juicio contra Jair Bolsonaro por su presunto rol en el intento de golpe de Estado contra Lula. La Corte Suprema aceptó la denuncia de la Fiscalía, que lo señala como líder de una organización criminal que intentó atentar contra la democracia. La sentencia se conocerá a fin de año y podría costarle hasta 30 años de prisión.
En este contexto, el 66% de los consultados cree que Bolsonaro será condenado, mientras que un 29% piensa que será absuelto. Sobre su futuro político, el 58% considera que no podrá ser candidato, pero un 40% cree que logrará evitar la inhabilitación.
La caída en la imagen del presidente genera incertidumbre en su base de aliados de centro, que le exigen medidas concretas para salir de la crisis. Al mismo tiempo, los mercados están inquietos: según datos exclusivos de LPO, el 88% de los analistas financieros responsabilizan a Lula por la situación económica actual.
La encuesta de IPESPE, dirigida por Antonio Lavareda, deja en evidencia un escenario de tensión política y económica. Con elecciones en el horizonte y un juicio clave en curso, Brasil atraviesa un momento decisivo que marcará su futuro inmediato. ¿Podrá Lula revertir la tendencia o es el principio del fin de su liderazgo?