Cumbre histórica con la DEA: Argentina lidera la lucha regional y sepulta el garantismo

En este artículo repasamos los pormenores del desembarco de la cúpula antinarcóticos norteamericana en territorio porteño, el respaldo explícito de Washington al rumbo de seguridad implementado por el Gobierno nacional y los ejes operativos para blindar fronteras e hidrovía ante las bandas criminales transnacionales.

21-08-2026 - Por Crítica Argentina

El fin de la doctrina de la pasividad estatal frente al delito organizado tuvo su foto más contundente en suelo porteño. La gestión de Javier Milei consolidó un giro copernicano en materia de seguridad internacional al albergar la 40.ª Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC) en la Ciudad de Buenos Aires. Durante el cónclave desarrollado entre el 18 y el 20 de agosto, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y el titular de la Administración para el Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA), Terrance “Terry” Cole, ratificaron un alineamiento doctrinario sin fisuras entre Argentina y la Casa Blanca.

El encuentro reunió a más de 700 delegados provenientes de 180 naciones en las instalaciones del Hotel Sheraton, donde se intercambió información sensible sobre lavado de activos, rutas delictivas y narcoterrorismo. El evento marcó un hito logístico inédito para la plaza local y funcionó como una validación externa del esquema de orden público que quebró años de desidia. Acompañando la comitiva oficial estuvieron el asesor presidencial Santiago Caputo, el canciller Pablo Quirno, el titular de la cartera sanitaria Mario Lugones, el secretario de Lucha Contra el Narcotráfico Martín Verrier y el embajador estadounidense Peter Lamelas, mientras que el jefe de Estado debió ausentarse por compromisos de agenda.


Respaldo de Washington al nuevo paradigma


Al momento del balance estadístico, la titular de la cartera ministerial expuso que, si bien la violencia regional explica que el 50% de los homicidios deriven de estructuras ilícitas, el país logró una merma del 19% en su tasa de crímenes violentos. “El desafío es trabajar en un esquema bilateral con los países”, sentenció Monteoliva, remarcando la necesidad de robustecer las acciones conjuntas. Respecto a la confianza depositada por los organismos foráneos, enfatizó: “Para nosotros significa, en primer lugar, un voto de confianza como país por todo lo que venimos haciendo y por supuesto, un reconocimiento también a nuestra tarea en la lucha contra el crimen organizado, el narcotráfico y las drogas”.

Frente a la consulta periodística, la funcionaria profundizó sobre la gravitación geopolítica de este entendimiento bilateral. “Cuando hay una sintonía en el trabajo entre nuestros países, todo se facilita. Acá ganamos todos. Cuando articulamos, cuando cooperamos, nos va mejor a todos. Es clave esa sintonía política e institucional”, remarcó, perfilando a la nación como un socio prioritario en el Cono Sur. La sintonía ideológica entre administraciones afines aceleró acuerdos operativos que la diplomacia tradicional mantuvo archivados.

En sintonía con las determinaciones de Estados Unidos, el Ejecutivo nacional evalúa categorizar como agrupaciones terroristas al Comando Vermelho (CV) y al Primeiro Comando da Capital (PCC). “La lucha contra el crimen organizado es una sola. No alcanza con las detenciones de sus cabezas, las detenciones de sus líderes. Es el desbaratamiento de una organización criminal”, postuló la ministra, ratificando la voluntad de neutralizar cualquier célula violenta.


Cerco al narcoterrorismo en la región


El eje medular de la contención operativa se concentra en las zonas limítrofes y la traza fluvial del Paraná. “Podemos dar respuesta en distintos frentes y eso implica que las fuerzas federales adecuen sus capacidades, que tengamos planes de intervención claros y que no perdamos en ningún momento el conocimiento del contexto ni esa capacidad proactiva”, aseveró Monteoliva respecto a la vigilancia fronteriza. El despliegue de las fuerzas federales en puntos críticos desactivó los circuitos logísticos que operaban bajo total descontrol.

Por su parte, Cole no escatimó elogios para el programa de seguridad local y remarcó la posición de vanguardia que asumió el país en el continente. “Esta es una región de excelencia, y Argentina la lidera. Bajo su liderazgo, este gabinete, esta secretaría, este Ministerio de Seguridad está a la vanguardia en la región. Están haciendo cosas extraordinarias contra los narcotraficantes y contra los terroristas. Son líderes en la región y quiero que el pueblo argentino lo sepa. Este es un modelo para la región”, afirmó la autoridad norteamericana.

Asimismo, la agencia federal estadounidense confirmó el envío de equipamiento tecnológico e inversiones directas para perfeccionar las tareas de interdicción. “La DEA y el gobierno de los Estados Unidos valoran enormemente esta alianza. Esto es lo que significa una verdadera asociación. Es un honor y un privilegio estar aquí, en este país extraordinario”, señaló Cole. La cooperación técnica internacional reemplaza a las viejas proclamas discursivas por equipamiento táctico concreto.

En el plano regional, el funcionario advirtió que el endurecimiento contra las estructuras delictivas se profundizará tras el escenario electoral en Colombia con la llegada de Abelardo de la Espriella. “Verán una presión constante sobre los grupos designados como terroristas: las FARC, el ELN y el Clan del Golfo, como nunca antes se había visto. Habrá más presión en Perú. Habrá más presión en Bolivia. Habrá más presión en la zona de la Triple Frontera que nunca antes, lo que generará cambios en las tendencias del tráfico”, concluyó.

Lo que tenés que saber sobre la cumbre IDEC

 

  • Cumbre antinarco: Buenos Aires fue sede de la 40.ª Conferencia Internacional para el Control de Drogas, con más de 700 representantes de 180 países.
  • Elogio de la DEA: Terrance Cole definió al modelo de seguridad argentino como líder y ejemplo regional.
  • Resultados en números: Monteoliva reportó una baja del 19% en la tasa local de homicidios.
  • Narcoterrorismo en la mira: El Gobierno estudia catalogar a las organizaciones criminales brasileñas PCC y CV como grupos terroristas.
  • Presión internacional: La estrategia combinada incrementará controles en fronteras, hidrovía y zonas calientes de Perú, Bolivia y la Triple Frontera.