Karina busca absorber intendentes para frenar al peronismo

En los pasillos del poder ya no hay margen para la ingenuidad. Tras el cónclave en Casa Rosada, los armadores de La Libertad Avanza y el PRO comenzaron a delinear una mesa de negociación provincial con el objetivo de confluir electoralmente rumbo a 2027. La secretaria general de la Presidencia busca evitar que la división del voto no peronista le vuelva a regalar distritos clave al gobernador provincial.

19-08-2026 - Por Crítica Argentina

En las oficinas gubernamentales sacaron cuentas rápidas del tropezón de 2025. En aquellos comicios, la disgregación opositora bajo el sello Somos licuó el caudal electoral y le dejó servido el festejo a Fuerza Patria en varias secciones del interior bonaerense. Karina Milei entendió la lección territorial y ahora se muestra permeable a sentar en la misma mesa a los caudillos de la UCR.

El plan del oficialismo nacional apunta a consolidar un piso de 50 intendencias aliadas en territorio bonaerense. Para alcanzar ese volumen de tropa, en Balcarce 50 no sólo contabilizan a las jefaturas comunales amarillas y boinas blancas, sino también a estructuras vecinalistas pesadas del Conurbano como San Miguel y Tigre. “No nos vemos en una alianza con el peronismo, nos vemos en un frente de cambio con todo lo que no sea peronismo”, repiten desde el Comité Provincia.

La experiencia de la boleta multipartidaria en la última contienda legislativa dejó heridas abiertas en el radicalismo. Varios dirigentes admiten por lo bajo que fue un desatino competir con lilitos y amarillos disidentes porque los votantes tradicionales no encontraban la papeleta en el cuarto oscuro. El objetivo inmediato del centenario partido es plantar un candidato propio en cada distrito para negociar desde una posición de fuerza.


Fractura radical y recelos territoriales


El radicalismo dista de ser un bloque homogéneo. La conducción formal que encabeza Emiliano Balbín, apalancada por el senador Maximiliano Abad, chocó de frente durante la última convención provincial con el espacio Construir, liderado por el ex jefe comunal de Trenque Lauquen, Miguel Fernández. “Usaron la convención para hacer un posicionamiento, todo muy premeditado”, dispararon cerca de la presidencia partidaria.

La respuesta interna no tardó en llegar: desde el abadismo desempolvaron fotos del dirigente con Gabriel Katopodis para deslizar sintonías subterráneas con la gobernación. Sin embargo, la docena de alcaldes que responden al médico del interior no quieren saber nada con plegarse al libreto libertario. La dispersión de los intendentes radicales amenaza con dinamitar cualquier intento de disciplina partidaria en el interior de la provincia.


La trinchera amarilla y la condición territorial


En el PRO, el sector alineado con Jorge Macri promueve la ampliación del frente para frenar a Axel Kicillof, pero también para ganar peso propio frente a las exigencias de la hermana presidencial. Los mandatarios comunales del espacio amarillo miran de reojo a las autoridades nacionales antes de estampar cualquier firma. “Hay que trabajar en el acuerdo para que en los municipios donde gobierna el PRO sean respetados y acompañados. Si no hay una instrucción ordenadora de arriba se complica, eso es un tema de negociación”, advirtió un intendente del espacio.

La advertencia de los barones territoriales no es meramente retórica. En varios distritos denuncian que las bancadas libertarias en los concejos deliberantes locales juegan a ser oposición dura contra las gestiones aliadas en lugar de acompañar los expedientes cotidianos. “Mínimamente, van a tener que respetar los distritos gobernados por el PRO”, exigió otro jefe distrital, dejando en claro que la rosca recién empieza.

Lo que tenés que saber sobre el armado opositor en PBA

 

  • Mesa conjunta: La Libertad Avanza y el PRO articulan un espacio común de coordinación política provincial mirando a 2027.
  • El objetivo de Karina: Evitar la dispersión electoral que en 2025 benefició a Fuerza Patria en el interior bonaerense.
  • El volumen buscado: La meta del Ejecutivo es integrar un bloque competitivo con base en 50 municipios propios y aliados, sumando vecinalismos como San Miguel y Tigre.
  • La interna radical: La UCR formal de Emiliano Balbín busca confluir contra el peronismo, mientras el espacio Construir de Miguel Fernández resiste el pacto libertario.
  • La exigencia del PRO: Los intendentes amarillos reclaman que los libertarios congelen cualquier intento de disputarles el territorio y alineen a sus concejales locales.