La gestión de Javier Milei dinamitó las marcas del sector petrolero al registrar en septiembre una producción de 973,7 mil barriles diarios, según certificó la Secretaría de Energía. En los despachos oficiales el clima es de revancha técnica frente a años de cepo e intervencionismo estéril. El modelo desregulador pulverizó los techos ficticios de la política tradicional. Con este salto productivo interanual del 15,5%, la Argentina quedó a un paso del codiciado umbral del millón de barriles por jornada.
El verdadero pulmón de este fenómeno se concentra en las entrañas de la Cuenca Neuquina, donde la actividad no reconoce feriados ni parates sindicales. En el yacimiento de Vaca Muerta se extraen actualmente cerca de 670.000 barriles diarios, lo que representa un contundente 71% del crudo de todo el territorio nacional. El subsuelo neuquino multiplicó por once su rendimiento operativo. Quienes operan en el barro afirman que las 22.484 etapas de fractura acumuladas en lo que va del año confirman un ritmo de inversión privada sin precedentes.
Las proyecciones que maneja la Bolsa de Comercio de Rosario ya sentencian que este ciclo productivo clausurará con la mayor marca extractiva de la historia nacional. Se proyecta alcanzar un volumen de 54,5 millones de metros cúbicos de producción, dejando atrás el lejano récord establecido en 1998. El método no convencional representa casi el setenta por ciento del bombeo. El contraste con el modelo estatista anterior es demoledor: de explicar menos del 5% en 2015, hoy el esquisto sostiene la soberanía de divisas de la administración libertaria.
La sangría de dólares provocada por la importación de barcos de gas quedó definitivamente sepultada en los balances del Indec. La balanza comercial del rubro anotó un superávit neto de USD 9.427 millones entre enero y septiembre, quebrando con holgura la marca de todo el ejercicio previo. Las exportaciones energéticas generaron más de la mitad del superávit comercial. En el noveno mes, las ventas externas alcanzaron USD 1.781 millones, garantizando un flujo genuino que fortalece las reservas sin acudir a la emisión monetaria.
El crudo local comenzó a ganar terreno en plazas antes impensadas gracias al reordenamiento del comercio marítimo internacional. Mercados de alta demanda como Japón, Corea del Sur y China recurrieron a la oferta argentina tras las complicaciones logísticas en Medio Oriente. Estados Unidos concentró el tercio mayoritario de los envíos. Con ventas hacia el socio del norte por USD 2.229 millones, secundadas por los despachos a Chile, el petróleo se consolidó como el principal producto de exportación del país.
Para perforar el techo de transporte que hoy tensiona los ductos existentes, el oficialismo depositó sus fichas en la infraestructura privada. El proyecto del oleoducto VMOS, trazado entre Neuquén y Punta Colorada en la provincia de Río Negro, iniciará bombeos con 190.000 barriles diarios. El tendido permitirá exportaciones por más de dieciocho mil millones de dólares. La obra abrirá el paso a buques de gran porte, consolidando la inserción exportadora de la Argentina sin un solo peso de gasto estatal improductivo.
Lo que tenés que saber sobre el récord petrolero
- Producción histórica: La extracción total llegó a 973,7 mil barriles diarios en septiembre, un incremento interanual del 15,5%.
- El peso de Vaca Muerta: Aporta el 71% del crudo argentino (670.000 barriles diarios), multiplicando por 11 los registros de 2018.
- Superávit comercial récord: El sector energético acumuló un saldo a favor de USD 9.427 millones en los primeros nueve meses.
- Exportaciones al frente: El crudo es el principal bien de exportación nacional, representando el 11,2% de las ventas al exterior en septiembre.
- Destinos líderes: Estados Unidos adquirió el 33,6% de los embarques (USD 2.229 millones), seguido por Chile con el 21,7%.
- Infraestructura en marcha: El oleoducto VMOS desbloqueará la capacidad logística para aspirar a ingresos por más de USD 18.500 millones hacia 2027.