Caputo exhibe otro dato que desarma el relato opositor: las PyMEs lograron el mejor nivel exportador desde 2013

Mientras buena parte de la vieja política sigue pronosticando catástrofes que nunca llegan, los números oficiales muestran otra realidad. Las pequeñas y medianas empresas argentinas alcanzaron entre enero y mayo de 2026 el mayor volumen de exportaciones de los últimos trece años. El dato fue difundido por Luis Caputo y representa una de las señales más contundentes de la recuperación económica impulsada por el gobierno de Javier Milei.

15-06-2026 - Por Crítica Argentina

Durante años, la dirigencia que administró la decadencia argentina instaló una idea que parecía indiscutible: que el sector privado no podía crecer sin subsidios, protecciones artificiales y una economía cerrada.

La experiencia de los últimos meses empieza a demostrar exactamente lo contrario.

Las PyMEs argentinas alcanzaron su mejor desempeño exportador desde 2013. El dato fue difundido por el ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, quien utilizó su cuenta oficial en X para comunicar una cifra que golpea de lleno uno de los principales argumentos de quienes cuestionan el rumbo económico de la administración libertaria.

Entre enero y mayo de 2026, las ventas externas del segmento alcanzaron USD 4.325 millones, lo que representa un crecimiento del 25,2% respecto del mismo período de 2025.

No se trata de un rebote estadístico ni de una mejora aislada.

El crecimiento aparece distribuido en prácticamente toda la estructura productiva. Esa es quizás la noticia más relevante detrás de los números.

"LAS EXPORTACIONES DE LAS PYMES SON LAS MÁS ALTAS DESDE 2013", publicó Caputo al presentar el informe.

La frase tiene un peso político imposible de ignorar.

Porque durante toda la campaña electoral y buena parte del primer año de gestión, referentes sindicales, dirigentes opositores, economistas vinculados al kirchnerismo y cámaras empresariales cercanas al viejo esquema corporativo aseguraban que el programa de estabilización de Milei terminaría destruyendo a las pequeñas empresas.

Los datos muestran otra cosa.


Un crecimiento que atraviesa todo el entramado productivo


Cuando se observa el detalle del informe aparece una señal todavía más fuerte.

Las microempresas fueron las que más crecieron, con una expansión del 38,2%.

Es decir, los actores más pequeños de la economía fueron quienes mejor aprovecharon el nuevo escenario.

Las pequeñas firmas registraron una mejora del 31%, mientras que las medianas avanzaron 19,3%.

Detrás de esos porcentajes aparecen miles de emprendedores, industriales, productores regionales y empresarios que durante años estuvieron atrapados entre cepos, impuestos distorsivos, inflación permanente y regulaciones que convertían cualquier intento de exportar en una carrera de obstáculos.

Hoy el panorama empieza a cambiar.

La estabilidad macroeconómica, la desaceleración inflacionaria y la recuperación de la previsibilidad generan condiciones que durante mucho tiempo parecían imposibles en Argentina.

Los sectores que más empujaron el crecimiento también resultan reveladores.

Las Manufacturas de Origen Industrial crecieron 32,1%.

Las Manufacturas de Origen Agropecuario avanzaron 29,1%.

Los Productos Primarios aumentaron 22,7%.

La única excepción fue Combustibles y Energía, que mostró una caída del 28,3%, fenómeno que deberá analizarse con mayor profundidad para determinar sus causas específicas.


Milei empieza a mostrar resultados


Uno de los aspectos más interesantes del informe aparece cuando se observan los productos concretos que explican el crecimiento.

Las exportaciones de semillas de girasol aumentaron 98,9%.

Los cítricos crecieron 88%.

Las hortalizas de vaina avanzaron 81,3%.

La miel natural registró una mejora del 65,7%.

También hubo incrementos en moluscos y maní.

La diversificación exportadora es uno de los datos más importantes del reporte.

No se trata únicamente de un sector específico empujando las estadísticas.

Hay crecimiento en distintas regiones, actividades y cadenas productivas.

Los mercados internacionales también acompañaron.

Brasil mantuvo su rol estratégico con un crecimiento del 13,5%.

Los envíos hacia Estados Unidos aumentaron 45,2%.

Las ventas a China avanzaron 22,8%.

En España el salto fue todavía más contundente: 50,8%.

Solamente Chile mostró una baja moderada del 3,5%.

Detrás de esos porcentajes existe un dato político imposible de pasar por alto.

Mientras algunos sectores continúan discutiendo cómo repartir riqueza que no existe, el Gobierno decidió concentrarse en crear condiciones para generar más producción, más ventas y más ingreso de divisas.

Ese cambio de paradigma es probablemente una de las transformaciones más profundas que atraviesa actualmente la economía argentina.

Durante décadas, la política construyó incentivos para vivir del Estado.

La gestión de Milei apuesta exactamente al camino inverso.

Premiar al que produce.

Facilitar al que invierte.

Eliminar trabas para quien quiere competir.

Los números difundidos por Caputo no representan una victoria definitiva ni significan que todos los problemas estén resueltos.

Pero sí muestran algo que hace apenas dos años parecía improbable.

La Argentina volvió a exportar más.

Y cuando las PyMEs venden más al mundo, ingresan dólares genuinos, aumenta la inversión y se fortalece el empleo privado.

Justamente aquello que el modelo populista fue incapaz de sostener durante años.

Lo que tenés que saber

• Las PyMEs exportaron USD 4.325 millones entre enero y mayo de 2026.

• Se trata del mejor registro desde 2013.

• El crecimiento interanual alcanzó el 25,2%.

• Las microempresas lideraron la expansión con una suba del 38,2%.

• Estados Unidos, España, Brasil y China aumentaron sus compras.

• Las Manufacturas de Origen Industrial crecieron 32,1%.

• El Gobierno atribuye los resultados al proceso de estabilización económica impulsado por Javier Milei.