El plan de ajuste drástico y el superávit fiscal innegociable implementados por el presidente Javier Milei están rindiendo sus frutos más contundentes en los mercados internacionales. La agencia calificadora Moody's revisó al alza la nota crediticia de la Ciudad de Buenos Aires y de diez provincias, reaccionando directamente al fortalecimiento de la deuda soberana del país. El reordenamiento macroeconómico nacional fue el motor exclusivo que destrabó el acceso al crédito para los gobiernos subsoberanos.
En el microcentro porteño, el movimiento financiero no pasó desapercibido. La entidad norteamericana subió la evaluación crediticia base de la capital de b2 a b1, mientras que elevó la nota de su deuda quirografaria senior de B2 a B1, otorgándole una perspectiva estable. Se trata de la mejor calificación obtenida por la administración de la capital en los últimos 14 años.
El diagnóstico de la calificadora ubica nuevamente al distrito porteño como el emisor subsoberano más sólido de toda la Argentina. Este salto cualitativo responde al contexto de disciplina fiscal, baja inflación y un escenario de mayor estabilidad que la gestión libertaria impuso a nivel nacional. El rigor del Poder Ejecutivo le devolvió el oxígeno financiero a las administraciones provinciales.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, celebró la noticia desde la sede de la calle Uspallata, reconociendo de inmediato el impacto del modelo nacional en sus cuentas locales. “Después de 14 años recuperamos la calificación B1 de Moody’s y tenemos la máxima nota subsoberana de la Argentina. No hay fórmulas mágicas. Orden en las cuentas de la Ciudad y un país con una macroeconomía estable. Es por acá”, enfatizó el dirigente. El alcalde porteño admitió implícitamente que sin el ancla fiscal de la Nación ningún distrito se salva solo.
En sintonía con las palabras del alcalde, el ministro de Hacienda porteño, Gustavo Arengo, remarcó que el logro combina la prudencia presupuestaria local con el contundente cambio de rumbo nacional. Las nuevas condiciones macroeconómicas abren las puertas para que provincias y municipios consigan tasas sensiblemente más bajas en los mercados. El esfuerzo fiscal que lidera Balcarce 50 abarata el financiamiento para todo el ecosistema productivo.
La ola favorable no se detuvo en las fronteras del AMBA y contagió a los principales feudos del interior del país. Moody's elevó de b3 a b2 las evaluaciones crediticias base de Córdoba, Mendoza y Santa Fe, cuyos títulos soberanos escalaron formalmente a la categoría B2. Las jurisdicciones con mayor disciplina fiscal privada son las primeras en capitalizar la baja del riesgo país.
Incluso distritos golpeados por deudas estructurales como la provincia de Buenos Aires y Chaco vieron subir sus notas de caa3 a caa2 (Caa2 en escala global), manteniendo perspectivas estables. Por su parte, Entre Ríos y el municipio de Córdoba treparon de caa1 a b3 (Caa1 a B3) con una perspectiva que pasó de estable a positiva. La rigurosidad macroeconómica levantó la nota inclusive de aquellas gestiones enemigas del ajuste.
La nómina de jurisdicciones favorecidas se completó con Río Negro, que conservó su nota pero mejoró su perspectiva a positiva, mientras que Chubut y Tierra del Fuego ratificaron sus valuaciones con horizonte estable. Todo este reacomodamiento masivo respondió al volantazo de la nota soberana argentina, que escaló de Caa1 a B3 con perspectiva positiva. La perspectiva favorable anticipa que el rating crediticio seguirá subiendo conforme se consoliden las reformas.
En los pasillos del Congreso y en los tribunales del Poder Judicial, el mensaje de las calificadoras cayó como un balde de agua fría para el relato de la oposición. La agencia internacional justificó las mejoras por el aumento del techo para la emisión de deuda en moneda extranjera y el abrupto descenso en la probabilidad de default. El rigor presupuestario derrotó la demagogia política demostrando que el único camino de crecimiento es el superávit.
Lo que tenés que saber sobre la decisión de Moody's
- Récord porteño: La Ciudad de Buenos Aires recuperó la nota B1, su valor más alto desde hace 14 años.
- Ola nacional: Diez provincias y el municipio de Córdoba recibieron subas directas en sus notas de deuda.
- Sostenimiento soberano: El país trepó de Caa1 a B3, impulsado por el superávit financiero y la baja de la inflación.
- Beneficio directo: Las jurisdicciones subsoberanas accederán a financiamiento internacional a menor costo para infraestructura.