El peronismo de Zárate cruzó todos los límites republicanos al privatizar un espacio público comunal para montar una puesta en escena sectaria. La sede del Concejo Deliberante amaneció convertida en un comité partidario teñido de verde, blanco y rojo. En las bancas legislativas, donde los ediles deberían ocuparse del asfalto o la inseguridad vecinal, descansaban banderines foráneos colocados por la militancia.
La maniobra llevó la firma directa de Leandro Matilla, mandamás legislativo distrital y referente del PJ alineado a la gobernación de Axel Kicillof. Lejos de atender las urgencias del conurbano productivo, el dirigente provincial prefirió prestar las instalaciones estatales para una actividad impulsada por una multisectorial afín. El titular del cuerpo deliberativo terminó la velada luciendo una kufiya sobre los hombros para sellar su pertenencia dogmática.
Mi más absoluto repudio al acto antiisraelí y antisemita del PJ de Zárate, que utilizó el Honorable Concejo Deliberante de esa ciudad y lo disfrazó de Hamás.
— Alejandro Finocchiaro (@alefinocchiaro) August 24, 2026
Kicillof puede intentar camuflarse de moderado, pero la realidad de su PJ es otra. pic.twitter.com/77CuYnhFVW
Durante la jornada del 19 de agosto, la figura central del mitin fue el representante Riyad Alhalabi. El diplomático aprovechó los micrófonos oficiales del recinto bonaerense para disparar munición gruesa contra Israel y cuestionar la alianza geopolítica que lidera el presidente Javier Milei. “Israel tiene quien lo proteja: Estados Unidos”, disparó el enviado extranjero sin tapujos desde el estrado.
El enviado calificó al mandatario Benjamin Netanyahu como el “hijo malcriado” del tablero global mientras proyectaba material sesgado ante el aplauso de la militancia kicillofista. Frente a este grotesco ultraje institucional, los bloques opositores no convalidaron la farsa y optaron por ausentarse en bloque. Las bancadas de La Libertad Avanza y el PRO dejaron sus asientos vacíos como señal de repudio absoluto a la propaganda extremista.
La respuesta liberal y republicana no tardó en exponer la gravedad del desembarco ideológico en territorio bonaerense. Quien alzó la voz con dureza fue el diputado nacional Alejandro Finocchiaro, apuntando a la matriz doctrinaria que habilita estos desbordes. El legislador cargó contra el titular de la provincia de Buenos Aires por avalar estas expresiones desde sus intendencias satélites.
“Mi más absoluto repudio al acto antiisraelí y antisemita del PJ de Zárate, que utilizó el Honorable Concejo Deliberante de esa ciudad y lo disfrazó de Hamas”, fustigó el referente opositor. En su descargo, el dirigente agregó una advertencia directa hacia el mandatario platense: “Kicillof puede intentar camuflarse de moderado, pero la realidad de su PJ es otra”. La complicidad silenciosa de La Plata ratifica el rumbo anacrónico de un espacio político divorciado de la civilización.
En idéntica sintonía combativa se pronunció la diputada Sabrina Ajmechet, quien puso el foco en el agravio simbólico cometido contra la soberanía argentina. Para la parlamentaria libertaria, permitir insignias de causas cuestionadas en la testera legislativa constituye una afrenta imperdonable a los símbolos patrios. “En el lugar principal de todo el Concejo, donde solo debería poder estar la bandera Argentina, ponen un símbolo Palestino”, denunció indignada en redes sociales.
La escena sintetiza la fractura moral de la política criolla actual. Mientras la Casa Rosada consolida una alianza estratégica con el mundo libre y combate el terrorismo internacional, el peronismo residual abraza causas oscuras para mantener viva la retórica del resentimiento. En el Concejo Deliberante quedó demostrado que la casta siempre encuentra una excusa para deshonrar las instituciones republicanas.
Lo que tenés que saber sobre el escándalo en Zárate
- Uso indebido del espacio público: El peronismo local cedió el recinto del Concejo Deliberante para un mitin pro palestino y decoró las bancas con enseñas foráneas.
- Discurso agresivo: El diplomático Riyad Alhalabi arremetió contra Israel, cuestionó a los Estados Unidos e insultó a Benjamin Netanyahu.
- Vaciamiento opositor: La Libertad Avanza y el PRO no prestaron quórum moral y dejaron sus bancas totalmente desiertas.
- Doble vara kicillofista: Las críticas cayeron sobre Axel Kicillof, a quien acusan de disfrazar de moderación a un armado comunal alineado con consignas extremistas.