El Gobierno nacional prepara una recomposición directa en los haberes de las Fuerzas Armadas. Según confirmaron fuentes oficiales a Infobae, el ajuste entrará en vigencia a partir del mes de septiembre con una variación estimada de entre 7% y 10%. La definición técnica premiará la operatividad real de los cuadros, rompiendo con el congelamiento discursivo que arrastró el sector durante décadas.
Los pormenores formales verán la luz mediante una comunicación emanada del Poder Ejecutivo. Los detalles específicos de la liquidación serán publicados en el momento exacto en que se formalice el acto administrativo correspondiente. La maniobra busca sostener el poder adquisitivo dentro de un marco fiscal estricto, sin emitir pesos espurios.
Esta pauta empalma con la gratificación extraordinaria liquidada en agosto, cuando se depositó un plus de $50.000. Aquel refuerzo pecuniario alcanzó a la totalidad de los efectivos en actividad pertenecientes tanto al ámbito castrense como a las fuerzas policiales y de seguridad federales. Ambas determinaciones quedaron plasmadas en el Boletín Oficial, fijando un criterio de contención uniforme.
Aquella entrega revistió carácter excepcional y no acumulativo para las escalas venideras. El monto asignado tuvo naturaleza remunerativa y no bonificable, cobrándose por única vez junto al haber ordinario de aquel período. La cobertura abarcó a decenas de miles de uniformados desplegados a lo largo y ancho de Argentina, bajo la supervisión directa del Estado nacional.
La instrumentación corrió por cuenta de los decretos 695/2026 y 696/2026. La rúbrica ministerial llevó las firmas de Javier Milei, Diego Santilli, Carlos Alberto Presti y Alejandra Monteoliva en sus respectivas carteras. Se fijó un acto separado para cada ministerio interviniente, garantizando orden presupuestario y pulcritud procedimental en la botonera de control central.
La fundamentación oficial remarcó el resguardo salarial frente a las exigencias operativas cotidianas. El texto estatal subrayó el imperativo de preservar la capacidad adquisitiva frente al compromiso de servicio asumido por el personal uniformado. Lejos del asistencialismo clientelar, la pauta prioriza la retribución al esfuerzo efectivo en funciones estratégicas.
A dicha estructura se sumó el plus específico fijado para quienes acrediten formación superior. Esta compensación rige desde el 1° de julio tanto para uniformados en actividad como para retirados y pensionados. Dicho reconocimiento fue instituido a través del Decreto de Necesidad y Urgencia 473/2026, diseñado para jerarquizar el capital humano militar mediante incentivos directos.
El Ministerio de Defensa, bajo la conducción del teniente general Carlos Presti, ejecutó la directiva presidencial. El esquema premia el estudio con un 10% para tecnicaturas o terciarios, 15% para carreras de grado y 25% reservado a posgrados o maestrías. Cada porcentaje se suma al básico y se recalcula con cada suba general.
El beneficio alcanza a todos los escalafones sin distinción de jerarquía previa. El acceso al haber complementario no depende del grado alcanzado sino pura y exclusivamente de la presentación de los diplomas correspondientes. Oficiales y suboficiales del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea acceden al derecho en igualdad de condiciones técnicas.
La iniciativa salda una mora legislativa largamente postergada por las administraciones previas. La normativa da respuesta definitiva a una demanda histórica planteada desde el año 2013 que la corporación política cajoneó sin pudor alguno. Voceros de Balcarce 50 recordaron a los medios que la equiparación saldó una asimetría injustificable respecto de la Administración Pública Nacional.
"La reconstrucción de las fuerzas se logra con disciplina fiscal, jerarquización profesional y fin de los privilegios políticos", destacan en los despachos ministeriales al defender el nuevo esquema. Frente al desarme ideológico del pasado, la gestión actual premia el mérito comprobable y la solvencia operativa sin desviar un solo centavo del superávit alcanzado.
Lo que tenés que saber sobre el aumento militar
- Porcentaje previsto: Suba de entre 7% y 10% aplicable a los sueldos a liquidarse en septiembre.
- Bono previo: Complemento excepcional de $50.000 pagado en agosto a uniformados y fuerzas de seguridad.
- Marcos legales: Decretos 695/2026 y 696/2026, sumados al DNU 473/2026 de formación académica.
- Incentivo al estudio: Adicional permanente del 10%, 15% y 25% según titulación terciaria, de grado o posgrado.
- Alcance: Personal en servicio activo, personal retirado y pensionados de las tres armas.