Jaque mate a Londres por Malvinas: ministros de Israel exigen sancionar a Gran Bretaña

En este despacho analizamos la furibunda jugada diplomática que sacude los cimientos de la diplomacia occidental y redefine el tablero internacional en favor de nuestro reclamo irrenunciable. Desde Jerusalén, figuras clave del gabinete de Benjamin Netanyahu saltaron con los tapones de punta contra el gobierno británico por las sanciones comerciales impuestas a los territorios de Cisjordania. Los funcionarios exigieron el reconocimiento formal del archipiélago para la Argentina y demandaron represalias inmediatas frente a la piratería de recursos.

10-09-2026 - Por Crítica Argentina

El tablero internacional no perdona la tibieza de la izquierda europea y acaba de propinarle un golpe de nocaut al colonialismo residual británico. La hipocresía diplomática de Gran Bretaña acaba de chocar de frente contra la cruda realidad del poder real.

La mecha se encendió cuando el primer ministro laborista Andy Burnham decidió meterse en el barro de Medio Oriente al prohibir el comercio con los asentamientos de colonos. Ese guiño ideológico a la solución de dos Estados quebró por completo la relación bilateral.

La respuesta desde Israel fue demoledora, quirúrgica y sin pelos en la lengua. Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas, exigió que el diplomático británico haga las valijas antes del amanecer. "No seremos un escape pisoteado de un gobierno antisemita, en un país conquistado por el islam radical, que intenta salvarse de un colapso económico y social mediante el ataque a los judíos y al Estado de Israel", disparó con furia el dirigente del Partido Sionista Religioso. Además, sentenció sin rodeos: "El Mandato Británico en la Tierra de Israel ha terminado".

En simultáneo, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, le marcó la cancha a su propio socio político y redobló la apuesta. Ben Gvir le reclamó de frente a Netanyahu declarar formalmente la soberanía nacional sobre nuestras islas australes.

A través de su cuenta de X, Ben Gvir expuso la contradicción colonial: "Es hora de que el Estado de Israel reconozca públicamente que las Islas Malvinas son territorio argentino ocupado, que los británicos le roban violentamente al pueblo argentino. Los británicos no solo se conforman con ocupar el territorio, sino que también realizan allí perforaciones petroleras y le roban el dinero al pueblo argentino. Le hago un llamado al primer ministro Benjamín Netanyahu a reconocer la soberanía de Argentina sobre las Islas Malvinas y a imponer sanciones a Gran Bretaña mientras la ocupación continúe".


Rebelión frontal contra el colonialismo británico


No hay que comerse ninguna curva ingenua ni creer en casualidades dentro de los pasillos diplomáticos. Ben Gvir, líder de Otsmá Yehudit y colono él mismo, custodia los votos que blindan la coalición gobernante en el parlamento.

A cargo de la fuerza policial, este socio estratégico desafía los vetos de la ONU y arrastra viejas cuentas pendientes que datan de 1947. En ese mismo sentido doctrinario se expresó Yair Netanyahu al reivindicar la causa que une a todos los argentinos.

El giro adquiere volumen tras la postura de Donald Trump, quien amagó con revisar el amparo a Londres tras el desaire militar contra Irán. En ese escenario global, el presidente Javier Milei capitaliza las contradicciones de una potencia en decadencia.


Oportunidad histórica para la causa austral


Mientras el mandatario británico acusa a sus rivales de ocupar suelo ajeno, sus socios descubrieron que el rey pasea desnudo. Resulta insostenible dar lecciones de derecho internacional cuando se usurpan recursos en el Atlántico Sur.

La administración liberal argentina entiende a la perfección que la doctrina exterior se dirime en alianzas de mutua conveniencia y no en discursos vacíos. Londres pretendió hostigar a sus aliados y ahora cosecha una tormenta que desnuda su propia ilegitimidad territorial.

Lo que tenés que saber del conflicto diplomático

 

  • Tensión al límite: Ministros israelíes amenazan con expulsar al representante diplomático británico de su territorio tras las sanciones comerciales.
  • Reclamo por soberanía: Bezalel Smotrich e Itamar Ben Gvir exigieron formalizar el respaldo a la causa de Malvinas.
  • Explotación ilegal: Señalan directamente el saqueo energético y las perforaciones de crudo que los británicos ejecutan en el mar argentino.
  • Quiebre en Occidente: El laborismo británico de Andy Burnham dinamitó sus relaciones bilaterales al favorecer la agenda de Palestina.
  • Estrategia libertaria: Javier Milei aprovecha el aislamiento geopolítico de los europeos y su distanciamiento de la órbita de Washington.