En las oficinas del Banco Central de la República Argentina, conducido por la ortodoxia liberal, se dio un paso clave para destrabar las ataduras del sistema bancario tradicional. La autoridad monetaria adequó su normativa para hacer efectiva la Ley de Modernización Laboral N.º 27.802, el corazón de las reformas estructurales del presidente Javier Milei. La resolución barre con décadas de monopolio del peso en las acreditaciones salariales.
El cambio legal impacta de lleno en el artículo 105 de la Ley de Contrato de Trabajo, modificado por el artículo 34 de la norma que aprobó la Cámara de Diputados y el Senado de la Nación. Hasta el momento, el circuito bancario encorsetaba la retribución de los trabajadores únicamente a la moneda nacional. Desde la autoridad monetaria explicaron que la modificación busca actualizar el sistema bancario conforme al nuevo marco legal.

La medida no implica gastos extra para los trabajadores del AMBA ni de ningún punto del país. Las cuentas sueldo en dólares mantendrán la gratuidad absoluta en apertura, mantenimiento y extracciones hasta el límite de la remuneración acreditada. Las entidades financieras no podrán fijar topes de retiro, protegiendo las garantías que establece la legislación vigente.
El operativo requiere que los bancos abran la operatoria de ventanilla y red de terminales para operar con la divisa estadounidense. Las operaciones de depósito y retiro de efectivo estarán garantizadas en la sucursal de origen y se extenderán a cajeros automáticos habilitados. En las próximas semanas se publicarán los textos ordenados finales para que los sistemas operativos del sector privado completen la adaptación técnica.
En las torres del microcentro porteño y el cordón industrial bonarense se analiza el ritmo de instrumentación. Voceros del sector financiero admiten que la adopción masiva dependerá de la dinámica operativa de cada compañía, ya que varias firmas aún atraviesan restricciones al acceso del mercado de cambios. El sector privado evalúa una aplicación progresiva a medida que la economía consolide su desregulación.
Pese a la cautela corporativa, el paso formal deja sin argumentos al relato corporativo que aseguraba la imposibilidad de avanzar hacia la libre elección de monedas. La posibilidad de percibir ingresos en divisas fuertes le devuelve capacidad de ahorro real al asalariado sin intermediaciones estatales ni arbitrios de la casta política. El Gobierno avanza con determinación en su programa de desregulación y respeto por la propiedad privada.
Esta reforma pone de manifiesto que el programa económico no se detiene ante las trabas de la burocracia legislativa o sindical. La competencia de monedas deja de ser una bandera conceptual para transformarse en un trámite cotidiano en la caja de ahorro de cada ciudadano. La administración libertaria cumple su promesa de devolverle la libertad financiera a los argentinos.
El escenario exige que la dirigencia política tradicional entienda el cambio de época que exige la calle. La posibilidad de optar entre distintas unidades de cuenta es un derecho individual que potencia el valor del esfuerzo diario de la población. El país deja atrás el paternalismo estatista para consolidar un modelo de mercado libre y abierto.
Lo que tenés que saber sobre los sueldos en dólares
- Sin costos extras: La gratuidad de las cuentas sueldo se mantiene inalterable para depósitos, mantenimiento y retiros.
- Respaldo legal: La medida responde a la entrada en vigencia de la Ley de Modernización Laboral N.º 27.802.
- Infraestructura lista: Los bancos deberán acondicionar cajeros y sucursales para el expendio de papel moneda extranjero.
- Elección individual: La cobranza en divisa extranjera será una alternativa acordada libremente entre empleado y empleador.