El mercado inmobiliario argentino 2025 cerró con cifras que no se veían desde hace años. Tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en la provincia, la cantidad de Escrituras creció con fuerza y dejó una señal clara: volvió el movimiento.
Detrás de este repunte hubo dos factores clave. Por un lado, una mayor previsibilidad económica. Por otro, una lenta pero sostenida recuperación del crédito, en el marco del plan económico impulsado por Javier Milei. El resultado fue un escenario más claro para compradores y vendedores, algo fundamental en un mercado que venía golpeado.
En CABA, el Colegio de Escribanos informó que durante 2025 se firmaron 69.461 escrituras de compraventa. El número representa una suba del 26,8% frente a 2024 y ubicó al año entre los cinco mejores de los últimos 30.
El dato no es solo la cantidad de operaciones. El monto total involucrado superó los $1,17 billones, con un crecimiento interanual del 45,6%. Esto muestra que no solo se vendió más, sino que también se movió más dinero.
El valor promedio de cada operación rondó los $153 millones, unos 104 mil dólares al tipo de cambio oficial de diciembre. En pesos, el aumento fue fuerte; en dólares, más moderado, pero igualmente positivo.
El crédito hipotecario empezó a reaparecer. En los últimos doce meses se registraron casi 14 mil escrituras con hipoteca en CABA, un salto interanual del 179%. A nivel financiero, el stock de créditos creció con fuerza y llegó a $6,5 billones.
Sin embargo, hay un dato clave: aunque crecen, los créditos todavía representan cerca del 5% del financiamiento total. Es decir, ayudan, pero aún no son el motor principal del mercado.
En PBA, el desempeño fue todavía más impactante. Durante 2025 se concretaron 147.393 operaciones de compraventa, un 29% más que en 2024. Según el Colegio de Escribanos bonaerense, fue el mejor registro en casi 20 años.
Este volumen marca un punto alto para la provincia y deja una base muy elevada para lo que viene.
El mercado sigue de cerca una variable: el crédito. Si el financiamiento se consolida, tanto CABA como PBA podrían sostener la actividad. Si no, 2025 igual ya quedó marcado como un año bisagra para el mercado inmobiliario argentino.