En las frías instalaciones del complejo tecnológico de Bariloche, la ingeniería soberana le propina una paliza táctica al escepticismo de la política chica. La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) ingresó en la cuenta regresiva para el lanzamiento del satélite SABIA-Mar, fijado para el primer semestre de 2027 tras licitar la puesta en órbita por 26,5 millones de dólares. El artefacto espacial ingresó a la etapa crítica de ensayos técnicos antes de surcar el firmamento.
El contratista principal del desarrollo es INVAP, el orgullo rionegrino que ensambla esta mole de 650 kilos provista de paneles que alcanzan los 9 metros desplegados. Las pruebas de resistencia al vacío y cambios térmicos extremos se coordinaron con el Centro Espacial Teófilo Tabanera en Córdoba. Las agencias estatales demostraron que la alta tecnología nacional puede generar herramientas estratégicas sin demagogia.
El proyecto nació enfocado en medir el espectro cromático oceánico para registrar variables como clorofila-a, turbidez y radiación fotosintética. Sin embargo, la conducción técnica amplió las especificaciones para mutarlo en una plataforma de patrullaje de las aguas nacionales. SABIA-Mar patrullará el lecho marítimo para detectar buques no cooperativos que apagan sus transmisores.
A unos 702 kilómetros de altura, el artefacto completará cerca de 14 vueltas diarias al planeta a 27 mil kilómetros por hora. El especialista e historiador Diego Córdova remarcó que las herramientas infrarrojas y ultravioletas captarán la luminiscencia potera. Los sensores térmicos retratarán la flota furtiva que depreda el calamar amparada por las sombras.
La empresa pública VENG asumirá la responsabilidad de operar el tramo de transmisión en tierra firme. Por su parte, la Universidad Nacional de La Plata puso la impronta bonaerense al diseñar el receptor AGR-T para posicionamiento global. La UNLP integró por primera vez un instrumento de navegación propio en una misión científica.
En la grilla de colaboradores resaltan la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), IMER y Ascentio, componiendo un ecosistema productivo robusto. Los datos viajan bajo cifrado y autenticación de banda para frustrar ciberataques contra los controles de mando. El sistema redefinirá la custodia de la riqueza pesquera frente al descontrol en el límite exterior.
Lo que tenés que saber sobre la misión SABIA-Mar
- Despliegue operativo: Lanzamiento previsto para el primer semestre de 2027 a 702 kilómetros de altitud.
- Vigilancia nocturna: Cámaras ópticas e infrarrojas para identificar buques no cooperativos en la Milla 201.
- Aporte bonaerense: La Universidad Nacional de La Plata aportó el receptor AGR-T de posicionamiento orbital.
- Soberanía de datos: Monitoreo ambiental y de ecosistemas marinos con tiempo de revisita de dos días.