Se terminó el festival de imprimir billetes para financiar la fiesta política. La Cámara de Senadores ya sesiona y debate la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central para luego discutir los cambios al régimen de Zonas Frías. Con este paquete legislativo, el Gobierno busca asestar una estocada definitiva al déficit fiscal crónico.
En el recinto parlamentario se percibe la tensión de los operadores de pasillo. La reforma al BCRA cuenta con los votos de La Libertad Avanza, sectores de la UCR, el PRO y espacios provinciales que respaldan los cambios que establecen que el organismo no podrá brindar asistencia financiera a la Nación ni a las provincias. Esa prohibición explícita clausura cualquier tentativa de usar a la entidad monetaria como caja chica de los gobernadores.
Sin embargo, el poroteo fino no estuvo exento de rispideces con los bloques dialoguistas. El punto que genera mayores reparos entre algunos aliados está relacionado con las autoridades de la entidad. Los senadores más celosos de sus atribuciones provinciales buscaron conservar injerencia en la designación de la cúpula bancaria.
La letra chica del proyecto busca garantizar una conducción técnica profesional y despolitizada. La reforma cambia el mecanismo de designación de los directores. Actualmente, su nombramiento es una atribución exclusiva del Senado, mientras que el proyecto establece que deberán contar con el respaldo de ambas cámaras legislativas para asegurar solidez institucional.
Para blindar al directorio de los caprichos del poder de turno, el texto eleva los estándares parlamentarios. La iniciativa fija una mayoría parlamentaria para las designaciones y establece que la remoción de los directores requerirá una mayoría agravada de dos tercios. Con esta barrera, ninguna mayoría circunstancial podrá barrer a las autoridades sin un consenso de enorme peso institucional.
El contraste con el andamiaje heredado expone la precariedad con la que se manejó la moneda durante décadas. El sistema vigente permite que un director sea removido mediante un decreto del Poder Ejecutivo por razones de mala conducta o incumplimiento de los deberes del cargo. Un esquema discrecional que apenas exigía como paso previo el dictamen no vinculante de una comisión bicameral del parlamento.
Superado el debate monetario, la batalla se traslada a la demagogia distributiva montada en años anteriores. El proyecto de Zonas Frías modifica el alcance actual del beneficio y genera posiciones enfrentadas entre representantes de distintas provincias. Cortar el festival de subsidios generalizados expone los feudos habituados a vivir a expensas de las cuentas del Estado.
El descalabro heredado del año 2021 convirtió al sistema tarifario en un colador insostenible. La iniciativa dejaría afuera del régimen a las ciudades de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y San Luis que fueron incorporadas durante la ampliación realizada en 2021. Aquella maniobra electoralista incorporó zonas templadas donde se bonificaba a sectores de altos ingresos sin ningún criterio de escasez.
Aquel parche populista infló el gasto público a niveles escandalosos a expensas de la macroeconomía. En ese momento, el beneficio alcanzó a más de un millón de personas de 90 ciudades de Buenos Aires, Córdoba, La Pampa y San Luis. Se subsidiaba el consumo de gas en ciudades con inviernos moderados utilizando fondos públicos inexistentes.
El nuevo esquema libertario vuelve al sentido común de proteger únicamente a los sectores vulnerables y los climas extremos. El nuevo esquema mantendría el subsidio para los usuarios de la Patagonia, Malargüe y la Puna. La asistencia continuará también para los hogares registrados en el ReNaBaP, los veteranos de Malvinas y aquellas personas que acrediten familiares con el Certificado Único de Discapacidad (CUD).
La arquitectura del cobro también deja de encubrir ineficiencias en la cadena de valor energético. El proyecto plantea, además, una modificación en la forma de aplicar el descuento: ya no se calcularía sobre el total de la factura, sino únicamente sobre el precio del gas. Este sinceramiento técnico desarma los cálculos opacos que inflaban las compensaciones con recursos de todos los contribuyentes.
Para evitar desamparos genuinos, se estableció una válvula de contención focalizada en la demanda. Quienes pierdan el beneficio por Zona Fría podrán solicitar una reducción tarifaria si acreditan ingresos de hasta tres canastas básicas para un hogar tipo 2, que actualmente representan unos 4,8 millones de pesos. Asistencia directa al que realmente no llega, en lugar de subsidiar el consumo de countries bonaerenses.
La geografía del recinto expone el pragmatismo de los caudillos provinciales frente a las reformas. El debate tiene una fuerte dimensión territorial. Los senadores del norte consiguieron el compromiso del Ejecutivo de implementar un régimen de auxilio estacional para mitigar el consumo de electricidad durante los meses de verano.
El ajuste quirúrgico sobre estos privilegios energéticos representa un alivio sustancial para el tesoro público. A cambio, se busca que acompañen el proyecto, que permitiría al Ejecutivo reducir el costo de los subsidios en unos 272 millones de pesos. Cada peso ahorrado consolida el ancla fiscal innegociable de la actual administración.
El tablero de votación muestra grietas transversales que rompen los alineamientos ideológicos tradicionales. La discusión no se limita a las diferencias entre oficialismo y oposición. En el recinto se articulan acuerdos con representantes de Salta, Catamarca, Corrientes y Misiones, acompañados incluso por senadores peronistas que comprenden el agotamiento del modelo emisor.
Lo que tenés que saber sobre la sesión clave
- Independencia monetaria: Se prohíbe taxativamente al BCRA transferir recursos o prestar auxilio financiero al Tesoro nacional y a los estados provinciales.
- Nueva gobernanza: La designación de directores demandará el concurso de ambas cámaras legislativas y su remoción requerirá dos tercios de los votos.
- Corte al subsidio VIP: Salen del esquema generalizado de gas las urbes de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y San Luis sumadas en 2021.
- Focalización social: Se preserva la tarifa subsidiada en la Patagonia, Malargüe, la Puna, barrios del ReNaBaP, veteranos de guerra y titulares del CUD.
- Ahorro fiscal: La poda de subsidios distorsivos genera un ahorro de 272 millones de pesos para el Estado nacional.