En el Camino Belgrano, casi al llegar a la intersección con la 409, el portón verde de Cántaros corre riesgo de no volver a abrir a partir de este miércoles. Tras más de dos décadas brindando rehabilitación, alimentación y traslado a 90 concurrentes con patologías neurológicas severas, la institución de Villa Elisa llegó a su límite operativo. La obra social provincial estrangula a las pymes de la salud mientras sus funcionarios miran hacia otro lado.
La conducción del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA), en manos del militante camporista Homero Giles, aplica una receta nefasta: dilatar desembolsos, hacer promesas en despachos cerrados y desaparecer cuando hay que liquidar. La entidad de La Plata acumula diferencias arancelarias impagas desde principios del 2026, prestaciones atrasadas de 2025 y el mes completo de abril sin saldar. “Confiamos en que esas propuestas se cumplirían y, por ese motivo, suspendimos momentáneamente nuestro reclamo público. Sin embargo, ninguno de esos compromisos se concretó”, revelaron en la conducción de la entidad golpeada.
El mecanismo es perverso y conocido en la rosca médica platense. La obra social provincial abona un goteo insignificante para acallar las protestas en los portales y luego vuelve al silencio. Durante los meses de invierno, la entidad tuvo que costear con caja propia los choferes, el combustible de los combis de traslado, los salarios terapéuticos y los insumos de comida diaria. Los prestadores privados terminan financiando gratis los agujeros fiscales del gobierno bonaerense.
El reclamo escaló formalmente a la oficina del ministro de Salud, Nicolás Kreplak, mediante una dura misiva enviada esta semana. En paralelo, la política opositora metió cuchara en el conflicto: el diputado provincial Juanes Osaba apuntó directo a las autoridades del Ejecutivo al denunciar el vaciamiento. “Kicillof no gobierna, abandona. 90 personas con discapacidades motoras y/o mentales que concurren al Centro Cántaros van a quedar desamparadas porque IOMA no paga”, sentenció el legislador liberal.
Las familias de los concurrentes atraviesan horas desesperantes ante el cierre inminente. En los pasillos de La Plata, las excusas burocráticas chocan contra la realidad operativa de quienes deben pagar sueldos y proveedores el jueves. “Lamentablemente, hemos llegado a un límite. Ninguna institución puede continuar funcionando indefinidamente cuando los pagos comprometidos no llegan y las deudas se acumulan”, manifestaron desde el establecimiento.
La huelga de pagos afecta directamente la logística diaria de transporte que traslada a chicos y adultos desde diversos puntos del Conurbano. Si la chequera estatal no destraba los expedientes pisados en la capital de Buenos Aires, las persianas se bajarán definitivamente este miércoles. Padres y trabajadores marcharán a la sede central de la obra social para exigir soluciones concretas.
El caso de Villa Elisa representa apenas una muestra del colapso estructural que padece la salud en territorio provincial. El modelo estatista que pregona Argentina cruje cuando los recursos destinados al auxilio social se devoran en la burocracia partidaria. La falta de liquidación de partidas ahoga a las instituciones privadas que suplen las deficiencias del Estado.
Mientras las autoridades provinciales gastan recursos en pauta institucional, los centros de rehabilitación no pueden garantizan las viandas de sus pacientes. El ultimátum expone el fracaso de una gestión que prefiere acumular deudas antes que recortar el gasto superfluo. “No pedimos un favor: reclamamos el pago de un trabajo ya realizado”, concluye el dramático petitorio.
Lo que tenés que saber sobre la crisis en Cántaros
- Fecha límite: El Centro de Día Cántaros interrumpirá sus servicios este miércoles por falta de fondos.
- Deuda acumulada: El organismo adeuda abril del 2026, diferencias de verano y expedientes del 2025.
- Pacientes afectados: Unos 90 niños, jóvenes y adultos con severas secuelas neurológicas perderán la atención integral.
- Protesta en puerta: La comunidad educativa se movilizará a la sede central de la obra social en La Plata.