¿Le picaron el boleto al Zar? Passalacqua se le paró de manos a Rovira y Misiones es un hervidero

En esta nota vas a enterarte cómo el histórico esquema de doble comando del oficialismo misionero saltó por los aires. Te contamos la carnicería interna que desató el actual gobernador para sacarse de encima al todopoderoso líder renovador y cómo la oposición afila los cuchillos para comerse las sobras del banquete partidario.

23-06-2026 - Por Crítica Argentina

La hegemonía de más de veinte años del Frente Renovador de la Concordia está crujiendo fiero en Misiones. El viejo y aceitado esquema del doble comando, donde Carlos Rovira se sentaba a dibujar la estrategia desde el sillón grande mientras el gobernador de turno transpiraba la camiseta administrando la diaria, acaba de colapsar por completo. Hugo Passalacqua se cansó de ser el cadete de lujo y, aprovechando el brutal desgaste social que azota a la provincia, decidió parársele de manos al mandamás histórico.

Para demostrar que los pantalones largos le quedan a medida y consolidar su propia botonera, Passalacqua agarró la escoba y ejecutó una purga sangrienta en su propio gabinete. Sin que le tiemble el pulso, barrió a todos los funcionarios leales al caudillo, buscando emancipar la gestión ejecutiva de las órdenes rígidas que bajaban desde la cúpula. Este movimiento no lo hizo en el aire: el mandatario viene acumulando músculo político en el barro del territorio. Ya se garantizó el respaldo explícito de los intendentes más pesados, esos que cortan el bacalao en los municipios y que andan pidiendo a gritos unificar la lapicera política y la de gestión. Los caciques locales están hartos de que el rovirismo se encierre a rosquear con actores que no tienen ni un solo callo en las manos de caminar los barrios.

Obviamente, frente a semejante mojada de oreja y viendo cómo se le escurre el control del aparato estatal entre los dedos, Rovira no se iba a quedar cruzado de brazos llorando en el rincón. El hombre contraatacó rápido y activó el sello "Encuentro Misionero" como trinchera de resistencia. La idea es juntar a los heridos, movilizar a las líneas desplazadas por la guillotina gubernamental y empezar a inflar a Leonardo "Lalo" Stelatto y Lucas Romero Spinelli como sus pollos de recambio para la contienda de 2027. La mesa de arena está que arde.

Si bien en la rosca política nunca hay que descartar un abrazo de convivencia de última hora para no perder la caja, las posturas están tan inflexibles que se anticipa una guerra de trincheras interminable por el reparto de la torta. Como dice el refrán, a río revuelto, ganancia de pescadores. Esta fractura expuesta del oficialismo le dejó servida una oportunidad de oro a la oposición, que históricamente miraba el partido desde la popular porque no le daba la nafta. Ahora, se avivaron y empezaron a amontonarse bajo el interbloque "La Previa", una ensalada variopinta que mezcla a dirigentes de la UCR, el Partido Agrario y Social, Algo Nuevo y retazos del PRO. La jugada de esta muchachada es pavimentar una autopista del medio para capitalizar el voto bronca, sacándole jugo tanto a la guerra civil de la Renovación como a la paliza económica que licúa la imagen de La Libertad Avanza a nivel nacional.

Lo que tenés que saber sobre la sangrienta guerra fría en Misiones:

  • El cadete se rebeló: Passalacqua se hartó de acatar directivas masticadas y pasó la motosierra en su propio gabinete, echando a los soldados de Rovira para quedarse con el joystick total del Estado.
  • El Zar atrinchera a los suyos: Lejos de tirar la toalla por la pérdida de la caja, Rovira armó un búnker de resistencia para cobijar a los desplazados y ya pasea por la pasarela a sus propios candidatos para recuperar el trono grande en 2027.
  • La liga de intendentes banca la parada: El actual gobernador se hace fuerte sostenido por los caciques territoriales, que le soltaron la mano a la cúpula partidaria acusándola de tomar decisiones a espaldas de la calle y con dirigentes de escritorio.
  • Los buitres afilan el pico: La oposición, oliendo sangre, armó un mega bloque para pescar en la pecera de los decepcionados. Quieren armar por el medio y rascar votos tanto de los heridos de la interna renovadora como de los asfixiados por el ajustazo libertario nacional.