Santilli toma el control del Gabinete para blindar la gestión de Milei

El flamante ministro coordinador asume con el aval directo de la mesa chica libertaria tras el desgaste definitivo de su antecesor. La estrategia apunta a consolidar un puente con el PRO y activar la motosierra contra el kirchnerismo en la provincia. El arribo del nuevo funcionario reconfigura el mapa del poder en el Ejecutivo nacional.

08-07-2026 - Por Crítica Argentina

Diego Santilli arrastraba un molesto orzuelo en el ojo desde hacía noventa días, justo cuando el piso empezó a moverse debajo de los pies de Manuel Adorni. En las usinas del armador opositor sabían perfectamente que el destino podía cambiar el libreto de la noche a la mañana, y el teléfono finalmente sonó. La designación del nuevo jefe de Gabinete clausura una etapa de vocería ruidosa para dar paso al pragmatismo político.

En el búnker del exministro de Seguridad porteño se respira por estas horas una euforia contenida que disimula los planes originales de la escudería. El actual coordinador ministerial se sentía cómodo en la estructura de Interior, caminando sin hacer olas y con la mira puesta firmemente en el sillón de La Plata para 2027. La botonera nacional le sube el precio de manera inmediata en las encuestas y el dirigente ya le tomó el gusto al despacho principal.

La intimidad de sus oficinas destila un aroma a revancha silenciosa contra los viejos jerarcas del partido amarillo que supieron cobijarlo. “Mauricio y Horacio nunca le hubieran pagado como le pagó Karina”, repiten los voceros leales en los pasillos gubernamentales con indisimulable picardía. Aunque el Colorado camina el sendero libertario de manera informal desde el año pasado, en su entorno miran de reojo las felicitaciones de la vieja guardia. Los elogios públicos emitidos por las máximas autoridades de la fuerza fundadora fueron interpretados como una zancadilla discursiva.

La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, todavía no le exigió la ficha de afiliación formal a las filas de las fuerzas del cielo. Los laderos del flamante ministro se anticipan al movimiento y aseguran que no habrá resistencia si llega la orden de ponerse la camiseta violeta. “¿Para qué? Si sirve como PRO“, analizan con frialdad los estrategas que conocen el paño de la negociación legislativa en el AMBA.


El puente hacia Macri y la tregua interna


La identidad híbrida del funcionario le permite heredar el rol de articulador que su socio político, Cristian Ritondo, supo edificar en el amanecer del gobierno. La misión principal consiste en reconstruir el diálogo con el expresidente, cuyas preocupaciones reales parecen estar más cerca de la autonomía vecinal que del tablero federal. “Lo único que quieren en el PRO es que Javier lo llame a Mauricio”, confiesan las espadas que habitan los despachos de la sede de gobierno. En el edificio de la calle Balcarce sospechan que el exmandatario se desvela por retener la Capital mediante un binomio integrado por Jorge Macri y Pilar Ramírez.

Con el propio Ritondo, compañero de aquellas tertulias fundacionales en el Hotel Libertador cuando el espacio era una quimera electoral, la sintonía permanece inalterable. La directiva hacia el interior del palacio fue tajante y no admite grises: neutralidad absoluta ante las rispideces que sacuden el triángulo de hierro. El manual de supervivencia del nuevo jefe dicta hablar lo justo y necesario con el asesor estrella Santiago Caputo, siempre bajo estricta reserva. La orden interna estipula sobreactuar la lealtad hacia la hermana presidencial ante cualquier cortocircuito en las alturas.

“El único que puede equilibrar realmente entre Karina y Santiago es Diego”, se vanaglorian los hombres de confianza que le cuidan la espalda. El plan de vuelo prohíbe las declaraciones estridentes o los anuncios rimbombantes que puedan desentonar con la melodía discursiva del jefe de Estado. El objetivo inmediato es construir una pared antikirchnerista apuntando todos los cañones de la gestión contra el gobernador bonaerense Axel Kicillof.


El tablero de las colectoras y la salida de Adorni


En el laboratorio oficialista reconocen que la reintroducción de las colectoras no responde a una convicción ideológica profunda, sino a una concesión táctica. La herramienta fue moldeada por el clan de los Menem en el Congreso para destrabar el paquete de la reforma política con los mandatarios provinciales. “Nosotros preferimos terminar con las PASO, pero veremos cómo se arreglan entre ellos”, deslizan los operadores en referencia a las internas de las gobernaciones. La zanahoria de las listas colectoras opera como un mecanismo de presión diseñado para sepultar de manera definitiva las primarias obligatorias.

Los gestos de la periferia no tardaron en llegar: el fueguino Gustavo Melella saludó la designación por redes, y el santacruceño Claudio Vidal dio el presente en el Salón Blanco. Las expectativas se trasladan ahora a la vigilia del aniversario patrio en Tucumán, donde prometen asistencia perfecta de los caciques del interior. “Jaldo organiza”, repiten como un mantra preventivo en las oficinas gubernamentales para deslindar responsabilidades ante eventuales sillas vacías en el acto norteño.

El derrumbe del antiguo vocero se precipitó durante la travesía presidencial a Madrid, con Sandra Pettovello sumamente contrariada por una jugada inconsulta de la comunicación oficial. El exconductor de las mañanas informativas apuró un anuncio sobre la gratuidad de los pasajes para personas con discapacidad utilizando la estructura del Anses. La desordinación provocó un colapso absoluto en los centros de atención y devolvió a los canales de noticias las postales de las filas interminables. El traspié golpeó una fibra sensible para un área que venía bajo la lupa por el manejo de asignaciones en la agencia del sector.

La ruptura con el viejo esquema comunicacional es irreversible, tal como quedó demostrado en Misiones durante la presentación de la escuela de cuadros partidarios. En la tierra colorada se notó la ausencia de Javier Lanari, histórico ladero del funcionario saliente y pieza clave en el armado territorial del distrito. El propio exvocero lo había eyectado de la estructura gubernamental pocas horas antes de firmar su propia salida del elenco ministerial. El desplazamiento de los segundores confirma que el borrón y cuenta nueva en el organigrama de la Jefatura es absoluto.

Lo que tenés que saber sobre la renovación del gabinete

 

  • Recambio estratégico: Diego Santilli toma el control de los ministerios con un perfil volcado a la negociación legislativa con el PRO.
  • Estrategia bonaerense: El entorno del funcionario mantiene la ambición provincial para el año 2027 pero prioriza el blindaje nacional de Javier Milei.
  • Fin de ciclo: La salida de Manuel Adorni se aceleró tras un cortocircuito con Sandra Pettovello por anuncios mal coordinados en el área de asistencia social.
  • Reforma política: El oficialismo utiliza la discusión por las listas colectoras para forzar a los gobernadores a negociar la eliminación de las PASO.