Desregulación de Milei: el Gobierno eliminó más de 17.000 trabas estatales

El ministerio de Federico Sturzenegger aceleró el plan oficial en septiembre con récord de normas.

09-10-2026 - Por Crítica Argentina

Detrás de las puertas de Casa Rosada, el plan de demolición burocrática no se toma descanso ni negocia treguas. Javier Milei pisó a fondo el acelerador durante septiembre para desarmar el laberinto normativo de Argentina y tachar un acumulado de 17.606 artículos mediante decretos quirúrgicos. La casta administrativa pierde cajas mientras el mercado festeja sin intermediarios. Cada expediente dado de baja representa un golpe seco al corazón de la vieja rosca corporativa que vivió décadas cobrando peajes invisibles.

El encargado de ejecutar la faena técnica celebra cada número como un trofeo de guerra en las redes. Federico Sturzenegger, al frente del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, exhibe planillas que aterran a los gestores de pasillo acostumbrados a sellar trámites eternos. El tablero oficial marca que el torniquete regulatorio ya no tiene retorno posible. La orden libertaria es implacable: barrer con cualquier vestigio reglamentario que asfixie la actividad privada antes de que termine el año legislativo.

Los pasillos ministeriales crujen frente a una velocidad de barrido que no registra antecedentes en la administración pública. Solamente durante el último mes se sumaron 37 nuevas desregulaciones y se voltearon 50 normativas enteras sin consultar a los caciques gremiales. Un engranaje burocrático que colapsa ante la firma implacable del ministro ejecutor. El salto intermensual expone cómo la tijera pasó de podar ramas accesorias a cortar de cuajo las raíces del intervencionismo estatal.

El negocio agropecuario y las finanzas porteñas son los sectores donde la poda pegó el zarpazo más contundente. El campo encabeza el podio con 129 regulaciones enterradas, seguido de cerca por la plaza financiera con 127 resoluciones menos para operar a diario. Los sectores productivos respiran aliviados mientras los inspectores pierden su poder de extorsión. La maquinaria aduanera y el comercio exterior completan el podio libertario con desarmes normativos que dejan sin margen de maniobra a los lobistas.

En los despachos de la Comisión Nacional de Valores y de la flamante Agencia de Recaudación y Control Aduanero el cambio de época se siente en los escritorios vacíos. Los sabuesos fiscales ya no podrán exigir autorizaciones previas para asambleas ni trabar la baja definitiva de papeles comerciales prescriptos. El laberinto de ventanillas kafkianas se desmorona frente a la simplificación digital obligatoria. Los viejos inspectores contemplan con espanto cómo sus históricos sellos de goma pierden vigencia jurídica en cuestión de segundos.

La onda expansiva de las reformas impactó de lleno en los esquemas asistenciales y el registro societario tradicional. Mediante la intervención de la Secretaría de Trabajo, el control de la Asignación Universal por Hijo cruzará datos informáticos directos sin exigir la libreta de papel. La intermediación política agoniza con la eliminación de requisitos arbitrarios en el Estado. En simultáneo, la Inspección General de Justicia clausuró exigencias arcaicas para que abrir una empresa deje de ser un calvario reservado a unos pocos elegidos.

Lo que tenés que saber sobre la desregulación libertaria

 

  • El programa económico acumula 17.606 artículos eliminados o modificados desde el inicio de la gestión libertaria.
  • Durante septiembre se aceleró el ritmo con 37 normas desregulatorias nuevas y 491 artículos intervenidos.
  • El sector agroindustrial lidera la liberación de trámites con 129 normativas derogadas.
  • Se eliminaron controles previos de la Comisión Nacional de Valores y trabas documentales ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero.
  • La Inspección General de Justicia suprimió los dictámenes de precalificación para facilitar la apertura inmediata de sociedades comerciales.