La hegemonía del clan de Hugo Moyano en el estratégico negocio del transporte de cargas acaba de chocar contra el paredón de la desregulación. Cámaras patronales de diez jurisdicciones del interior decidieron plantarse y avanzar hacia esquemas de negociación adaptados a las economías locales. El histórico centralismo porteño de Camioneros pierde fuerza ante la descentralización que impulsa la gestión de Javier Milei.
La rebelión federal se gestó a fines de junio en la provincia de Córdoba, en un discreto encuentro donde los empresarios firmaron el acta de bautismo de este nuevo mapa laboral. El planteo institucional se formalizará el próximo 21 de julio durante la asamblea anual de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) en la Ciudad de Buenos Aires. Las provincias del norte y de la región de Cuyo decidieron que no financiarán más la costosa fiesta de la sede central de la calle San José.
Entre las entidades rebeldes que impulsan la iniciativa figuran las representaciones de San Juan, Mendoza, Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero y la propia jurisdicción cordobesa. La estrategia consiste en tomar el Convenio Colectivo de Trabajo 40/89 únicamente como un marco referencial, para luego abrir paritarias autónomas que definan salarios, adicionales y viáticos según la realidad de cada distrito. Los empresarios se cansaron de convalidar tarifas diseñadas para el AMBA en geografías que atraviesan profundas crisis de actividad.
El proyecto empresarial contempla un convenio simplificado con una base de apenas diez cláusulas operativas, reduciendo drásticamente los casi 50 ítems burocráticos del sistema actual. Las mesas de diálogo local arrancarán en septiembre y desde el sector privado aclaran que esto no significará una quita en el neto de bolsillo de los choferes. “Hoy, todos pagamos un sueldo pactado en Buenos Aires y algunos vivimos en provincias en crisis; es imposible mantener esa estructura”, confesó sin vueltas uno de los directivos disidentes.
La grieta en el bloque patronal expone un cambio de época drástico: la Ley 27.802 de Modernización Laboral sepultó la vieja "ultraactividad" y el monopolio de la lapicera sindical nacional. La norma vigente consagra la primacía de los acuerdos de menor ámbito, dándole prioridad de aplicación a los convenios regionales o de empresa por sobre las estructuras nacionales de cúpula. El marco legal libertario dinamita el poder de veto de los jerarcas sindicales y los obliga a competir por la representación de sus bases.
En la sede de la CGT la preocupación es total, al punto que el propio líder camionero reconoció públicamente las dificultades de adaptación de los sectores más duros de su propia familia. Portales especializados como Primera Página reflejaron el desconcierto del histórico cacique sindical, quien deslizó que su hijo Pablo Moyano no lograba asimilar la velocidad del cambio de época de la sociedad. Las cajas de financiamiento de las obras sociales y las denominadas cuotas solidarias sufren un recorte letal.
La reforma asesta otro golpe financiero al limitar por ley estas cuotas solidarias, que ahora tienen un tope del 2% del haber y una vigencia temporal máxima de dos años. Camioneros sostiene una de las retenciones más abusivas del mercado laboral con un 3% obligatorio de aporte, un flujo que el interior ya no quiere transferir dócilmente a los caciques del puerto. El modelo corporativo edificado sobre la coacción y el apriete en las rutas se desmorona frente a la libre negociación por productividad.
La prioridad del Gobierno nacional pasa por garantizar que la competitividad del transporte de cargas se traslade de manera directa a la baja de costos logísticos para toda la cadena productiva. La descentralización de los convenios colectivos permitirá que una pyme de frontera no deba asumir los mismos costos indirectos que una corporación del Gran Buenos Aires. La libertad laboral empieza a dar sus frutos quebrando el cepo sindical que asfixió el desarrollo argentino durante cuarenta años.
Lo que tenés que saber sobre la descentralización de Camioneros
- Rebelión en FADEEAC: Diez cámaras empresarias del interior presentarán el 21 de julio el plan para desengancharse de la paritaria nacional de Hugo Moyano.
- Menos burocracia: Proyectan reducir las cláusulas convencionales de 50 ítems históricos a un esquema ágil de solo diez puntos básicos.
- Respaldo legislativo: La movida se apoya en la Ley de Modernización Laboral que prioriza los convenios provinciales y regionales por sobre los nacionales.
- Cajas afectadas: La reforma limita las cuotas solidarias al 2% y por dos años, impactando directo en el cobro del 3% que aplica Camioneros.