La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, encabezó una serie de reuniones de alto nivel en Washington con funcionarios de la administración de Donald Trump, en una agenda centrada en cooperación internacional, lucha contra el narcotráfico, crimen organizado y seguridad regional.
El eje político más importante del viaje estuvo vinculado al avance de la Argentina para volver a integrar el programa Visa Waiver, que permite a ciudadanos de determinados países ingresar a Estados Unidos por turismo o negocios durante hasta 90 días sin necesidad de tramitar visa.
Durante su visita, Monteoliva fue recibida por Markwayne Mullin, nuevo secretario del Departamento de Seguridad Nacional estadounidense, área que tiene bajo su órbita el programa migratorio. Según explicó la ministra, el Gobierno nacional ya trabaja en distintas etapas técnicas y administrativas para lograr el reingreso argentino al sistema.
Argentina había formado parte del Visa Waiver desde 1996, durante las presidencias de Carlos Menem y Bill Clinton, pero fue excluida en 2002 tras la crisis económica, política e institucional que atravesó el país.
Desde el oficialismo consideran que el nuevo escenario diplomático con Washington acelera negociaciones que durante años permanecieron paralizadas.
Monteoliva sostuvo que el proceso “involucra al Gobierno completo” y requiere coordinación entre distintas áreas del Estado argentino y organismos norteamericanos.
En paralelo, la ministra mantuvo un encuentro con Allison Hooker, subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos, con quien abordó temas vinculados a seguridad regional, combate a organizaciones criminales transnacionales, narcotráfico, inmigración ilegal e infraestructura crítica.
Tras la reunión, desde Estados Unidos destacaron el fortalecimiento de la cooperación bilateral para enfrentar amenazas comunes en el hemisferio.
La agenda de trabajo también incluyó cuestiones estratégicas vinculadas a la protección de sectores sensibles de la economía argentina.
Según trascendió, se discutieron mecanismos de cooperación en áreas relacionadas con minería, gas, petróleo y protección de recursos naturales, con foco en asistencia técnica y capacitación norteamericana para prevenir el avance de redes criminales y delitos complejos.
En el Gobierno entienden que estos sectores se transformaron en objetivos prioritarios para organizaciones transnacionales y que la seguridad económica pasará a ocupar un lugar central en la relación bilateral.
El viaje ocurre además en un contexto de fuerte sintonía política entre Javier Milei y Donald Trump, vínculo que la propia Monteoliva consideró determinante para acelerar acuerdos y mejorar la coordinación entre ambos países.
Dentro de la Casa Rosada interpretan el eventual regreso al Visa Waiver como una señal diplomática y económica de peso para la Argentina, en momentos donde el Ejecutivo busca consolidar respaldo internacional y profundizar alianzas estratégicas con Estados Unidos.