Argentina se prepara para dar un salto decisivo en su perfil exportador energético. El presidente de YPF, Horacio Marín, confirmó que las exportaciones del sector alcanzarán entre USD 13.500 y USD 14.000 millones en 2026, superando con holgura los USD 11.000 millones previstos para 2025.
La definición llega en un contexto de fuerte expectativa sobre el rol de la energía como motor de dólares genuinos para la economía. En declaraciones a Infobae, Marín remarcó que este crecimiento será apenas un anticipo de lo que vendrá luego, cuando el país logre remover sus cuellos de botella estructurales.
Según explicó, el verdadero despegue exportador se dará entre 2027 y 2031, período en el que Argentina podría alcanzar niveles inéditos de ventas externas de petróleo y gas natural licuado (GNL).
El principal obstáculo hoy no es la producción, sino la logística. Marín fue categórico: “Hasta 2027 no puede haber un salto en las exportaciones porque Argentina no tiene poder de evacuación”.
En ese marco, destacó el avance del oleoducto VMOS, una obra estratégica que ya superó el 50% de ejecución y cuya finalización está prevista para fin de este año. Una vez operativo, permitirá aumentar de manera significativa la capacidad de transporte de crudo.
Otro eje central es el proyecto Argentina LNG, desarrollado junto a la italiana Eni y la compañía árabe XRG. El esquema de financiamiento aún está en definición, aunque desde la empresa aseguran que su concreción es inminente.
El plan energético en marcha es de una magnitud histórica. Marín detalló que el proyecto demandará USD 30.000 millones de inversión en cuatro años:
USD 20.000 millones en infraestructura
Más de USD 10.000 millones en perforación de pozos
Mayoritariamente inversión extranjera directa
Participación de YPF: 30%
La estrategia tiene como columna vertebral a Vaca Muerta, considerada una de las principales reservas no convencionales del mundo. En una primera etapa, se proyectan exportaciones iniciales por 100.000 barriles de petróleo, junto con la construcción del gasoducto más grande de la historia argentina.
Además, el desarrollo del Argentina LNG podría generar hasta 40.000 puestos de trabajo, entre empleos directos e indirectos.
Consultado sobre el debate laboral, Marín fue claro: “Una reforma laboral siempre es buena”. Desde su mirada, actualizar la normativa vigente permitiría mejorar la previsibilidad, reducir costos y aumentar la competitividad del país.
Si bien algunos cambios ya se aplican dentro de YPF, el directivo sostuvo que es preferible contar con un marco regulatorio general, en lugar de acuerdos sectoriales aislados.