Argentina logró un hito sin precedentes: el satélite ATENEA será el único desarrollo de América Latina que participará en la misión NASA Artemis II, marcando un salto histórico en la exploración espacial.
Se trata de un CubeSat diseñado íntegramente en el país, que será desplegado en el primer vuelo tripulado hacia la órbita lunar desde el programa Apolo. La selección se dio entre proyectos de más de 50 países, lo que posiciona a Argentina en la élite tecnológica global.
El satélite fue impulsado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales en conjunto con universidades e institutos científicos. Entre ellos:
Esta articulación permitió desarrollar tecnología de nivel internacional en tiempo récord, aunque no se difundieron detalles sobre el presupuesto total del proyecto.
Un actor central fue VENG, empresa con participación estatal que tuvo un rol decisivo en:
Sin su intervención, el desarrollo del satélite no hubiera sido posible.
ATENEA es un CubeSat de 12 unidades (12U), con dimensiones de 30 x 20 x 20 cm y un peso de 15 kilos. Está equipado con:
Su misión será validar tecnologías críticas para el espacio profundo.
ATENEA compartirá operación con desarrollos de países como Alemania, Corea del Sur y Arabia Saudita. Este avance no solo implica un logro científico, sino también un posicionamiento estratégico en la industria espacial global.
Además, abre oportunidades en formación científica, desarrollo tecnológico y cooperación internacional, consolidando una cadena de valor que podría tener impacto directo en el futuro productivo del país.