El presidente Javier Milei volvió a defender el rumbo económico de su Gobierno y utilizó a Lumilagro como ejemplo de empresa que logró crecer en un contexto de mayor apertura comercial. Lo hizo durante una entrevista en el programa ArgenData, donde también cuestionó con dureza a sectores empresarios que, según afirmó, dependen del proteccionismo estatal para sostenerse.
“Cuando se abre la competencia, hay algunos que quieren hacerlo y se reconvierten como Lumilagro, que les va muy bien, o están los que solo quieren cazar en el zoológico o nada y cierran”, sostuvo el mandatario al explicar su visión sobre el nuevo esquema económico impulsado por la administración libertaria.
La frase sintetizó uno de los ejes centrales del modelo de Milei: eliminar barreras comerciales, reducir privilegios y promover la competencia entre empresas. Para el Presidente, la apertura del mercado obliga a las compañías a innovar, bajar costos y adaptarse a las nuevas condiciones.
El caso de Lumilagro tomó relevancia política en las últimas semanas luego de versiones impulsadas desde sectores opositores que aseguraban que la firma estaba atravesando una crisis terminal.
Uno de los dirigentes que había instalado esa versión fue el diputado Miguel Ángel Pichetto, quien sostuvo públicamente que la empresa se encontraba en proceso de cierre y con despidos masivos. Sin embargo, la propia compañía salió a desmentir esas afirmaciones.
Según informó la firma, durante el último fin de semana registró un récord histórico de ventas, impulsado principalmente por el lanzamiento del termo “Luminox Pampa”, un producto que combina mejor calidad con un costo más bajo respecto a modelos anteriores.
Desde la empresa explicaron que la estrategia estuvo enfocada en mejorar eficiencia, reducir costos y responder a las nuevas demandas del mercado. Ese proceso, aseguran, permitió duplicar ventas y recuperar una etapa de expansión.
El plan de reconversión de Lumilagro también incluye la apertura de locales propios y una estrategia de expansión regional. La compañía ya comenzó a exportar productos hacia Uruguay y Brasil, mientras analiza ampliar su presencia a otros mercados internacionales.
En el Gobierno consideran que este tipo de casos refuerzan el discurso oficial sobre los beneficios de la competencia y la apertura comercial. La Casa Rosada sostiene que las empresas que invierten en innovación y productividad pueden crecer incluso en un escenario de importaciones más flexibles.
La postura presidencial volvió a quedar clara cuando Milei apuntó contra otras compañías que, según dijo, sólo podían sostenerse en un mercado cerrado. En ese contexto mencionó a Fate, a la que vinculó con un esquema basado en altos niveles de protección estatal.
Según el mandatario, durante años algunos sectores operaron con poca competencia, precios elevados y sin incentivos para mejorar procesos o desarrollar nuevos productos. Para la administración libertaria, el nuevo escenario económico busca terminar con esa lógica.
Las declaraciones de Milei reavivaron el debate sobre el impacto de la apertura económica en la industria nacional. Mientras el oficialismo sostiene que la competencia mejora precios y calidad para los consumidores, sectores industriales advierten sobre las dificultades para competir con productos importados.
En medio de esa discusión, el caso de Lumilagro quedó instalado como una bandera discursiva del Gobierno para defender el modelo económico libertario y responder a las críticas opositoras sobre el impacto de las reformas.