El Gobierno de Javier Milei profundiza su estrategia para posicionar a la Argentina como un destino global de inversiones tecnológicas y capital privado. En ese marco, el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo una reunión clave con el empresario estadounidense Peter Thiel, cofundador de PayPal y Palantir, uno de los referentes más influyentes del universo libertario y financiero internacional.
El encuentro se realizó en el quinto piso del Palacio de Hacienda y contó también con la presencia del secretario de Política Económica, José Luis Daza, y del presidente del Banco Central, Santiago Bausili.

Tras la reunión, Caputo calificó la jornada como una “excelente reunión” en la que se abordaron temas económicos y geopolíticos vinculados al nuevo escenario internacional y al potencial de crecimiento argentino.
La visita de Thiel se produce en un momento donde la administración libertaria busca consolidar un nuevo perfil económico internacional basado en apertura de mercados, desregulación y beneficios fiscales para grandes inversiones.
El vínculo entre Peter Thiel y el Gobierno argentino no comenzó ahora. El empresario ya había mantenido reuniones con el presidente Javier Milei durante abril, en una agenda que incluyó contactos con funcionarios clave y empresarios del sector tecnológico.
Según trascendió desde sectores cercanos a la Casa Rosada, Thiel considera que la Argentina podría transformarse en un “refugio” frente a una eventual crisis global, impulsada por un modelo de libertad económica y baja intervención estatal.
El embajador argentino en Estados Unidos, Alejandro Oxenford, había revelado tiempo atrás que el magnate quedó “impresionado” por el rumbo económico impulsado por Milei y por el impacto internacional de sus ideas libertarias.
Además de Caputo y Milei, Thiel mantuvo contactos con:
Las conversaciones giraron alrededor de inversiones estratégicas, inteligencia artificial, tecnología, infraestructura y el posicionamiento argentino en el nuevo mapa económico global.
En paralelo a estas reuniones, el oficialismo avanza en la redacción de un nuevo esquema de incentivos para grandes capitales internacionales, conocido informalmente como “super RIGI”.
La iniciativa buscará ampliar y profundizar los beneficios del actual Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), especialmente para proyectos vinculados a tecnología, innovación y sectores estratégicos.
Entre los principales puntos del proyecto aparecen:
El objetivo oficial es competir con otros polos de atracción de capital tecnológico y convertir a la Argentina en un centro regional para inversiones de alto valor agregado.
La administración de Javier Milei interpreta estas reuniones como una señal de validación internacional hacia el rumbo económico libertario.
En el Gobierno aseguran que, tras años de aislamiento y desconfianza de los mercados, la Argentina comienza a recuperar protagonismo ante empresarios e inversores globales que buscan estabilidad regulatoria, seguridad jurídica y baja presión fiscal.
Por el momento, el “super RIGI” todavía no tiene fecha oficial de ingreso al Congreso, aunque desde el oficialismo admiten que el proyecto ya se encuentra en etapa avanzada de elaboración.
La apuesta del Ejecutivo es clara: utilizar el nuevo régimen como herramienta para acelerar inversiones privadas en tecnología, energía, infraestructura y desarrollo industrial.