El sacrificio de Peanut, una ardilla con más de 500,000 seguidores en Instagram, ha desatado una controversia en redes sociales y en la política estadounidense. El Departamento de Conservación Medioambiental de Nueva York (DEC) informó que la decisión se tomó tras una denuncia sanitaria en el domicilio de su dueño.
Las autoridades del DEC justificaron la medida como necesaria para la salud pública, afirmando que Peanut mordió a un agente durante su incautación. Además, otro animal, un mapache llamado Fred, también fue sacrificado en el mismo operativo, lo que ha profundizado el malestar público.
La campaña de Donald Trump y figuras afines criticaron duramente la intervención del DEC, calificándola como una "extralimitación gubernamental" de la administración demócrata. El empresario Elon Musk también se unió a la polémica, afirmando en X que el gobierno debería haber optado por liberar a Peanut en vez de sacrificarlo.
This is for you Peanut ???#SaveThePets #PeanutTheSquirrel #Trump #Trump2024 pic.twitter.com/biFj0oKoqf
— Evan Dyer (@EvanLeeDyer) November 2, 2024
Usuarios de redes como el columnista Benny Johnson y Evan Dyer viralizaron videos y posteos en memoria de Peanut. Johnson incluso publicó un video inspirado en "El Señor de los Anillos" donde Donald Trump aparece como héroe y Kamala Harris como antagonista, avivando el debate.
Las imágenes y mensajes en redes sociales continúan alimentando la indignación. Algunos de los posteos llaman a Peanut “ejecutado por el Estado”, y la cuenta "Be Right" incluso aboga por "vengar" la muerte de la ardilla, subrayando la controversia sobre el manejo de animales domésticos no convencionales.
La popularidad de Peanut en redes sociales y su trágico final han convertido a esta ardilla en símbolo de la campaña de Trump, quien critica la empatía del gobierno hacia las mascotas. En redes, Karen Wilson publicó una imagen de Trump junto a Peanut, destacando a la ardilla como “protector” desde el cielo.
El caso de Peanut reaviva el debate sobre las políticas regulatorias y el trato gubernamental hacia animales domésticos no convencionales en Estados Unidos, y deja en evidencia el uso político de un incidente que toca la sensibilidad de miles de usuarios en redes sociales.