El intendente de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, comenzó a construir su propio armado político dentro del municipio y generó ruido en Unidos para Cambiar Santa Fe, la coalición que gobierna la provincia bajo el liderazgo del gobernador Maximiliano Pullaro.
El jefe comunal, que llegó a la intendencia con perfil independiente tras dirigir el Hospital José María Cullen, decidió conformar una mesa política integrada por cerca de 60 funcionarios de su gestión. El movimiento fue interpretado en el ámbito político local como el nacimiento del llamado “poletismo”, un espacio propio dentro de la estructura municipal.
Según fuentes políticas de la capital santafesina, el nuevo esquema dejó afuera a varios sectores aliados que fueron clave para que Poletti ganara las elecciones municipales. Entre ellos aparecen dirigentes vinculados al ex intendente Mario Barletta y al PRO que responde a Gisela Scaglia.
En los pasillos de la política local aseguran que el armado interno podría tener un objetivo estratégico a mediano plazo: explorar un eventual acuerdo con La Libertad Avanza de cara a las elecciones de 2027, lo que le permitiría negociar con mayor autonomía frente a sus actuales socios de coalición. Sin embargo, desde el entorno del intendente no hubo confirmación pública sobre esa hipótesis.
De acuerdo con las versiones que circulan en la ciudad, la nueva estructura está compuesta por funcionarios del gabinete municipal y cuadros de segunda línea del gobierno local.
Detractores del intendente sostienen que al menos 35 integrantes pertenecen al círculo más cercano de Poletti, entre colaboradores de máxima confianza, amigos y personas vinculadas a su entorno personal.
El movimiento fue leído por algunos dirigentes de Unidos como un cierre del juego político interno, ya que varios aliados históricos quedaron relegados de la mesa de decisiones.
Uno de los referentes del frente que pidió reserva de su nombre cuestionó la jugada en diálogo con dirigentes locales:
“Poletti llegó como independiente y ahora arma su propio espacio cuando todavía falta más de un año y medio de gestión. Parece que piensa que puede gobernar con 60 amigos”.
A pesar de la incomodidad política, las fuentes consultadas sostienen que los sectores desplazados todavía mantienen influencia en áreas clave del municipio, como la administración de licitaciones y servicios.
Entre los dirigentes que mantienen distancia con el intendente también aparece el ex jefe comunal José Corral, quien quedó fuera del armado municipal desde el inicio de la gestión y, según trascendió, no obtuvo cargos dentro del gobierno local.
Las tensiones políticas se dan además en un contexto complejo para la administración municipal. En la ciudad reconocen que el gobierno de Poletti todavía enfrenta dificultades para consolidar la gestión y ordenar conflictos sindicales.
Ese clima quedó expuesto esta semana durante un episodio que se volvió comentado en el ambiente político local. Durante un partido de rugby entre Capibaras y Cobras Brasil, el intendente protagonizó una discusión con el jefe comunal de Sauce Viejo, Mario Papaleo.
Según testigos del momento, Papaleo increpó a Poletti por un conflicto con el gremio municipal de Sauce Viejo. El intendente vecino cuestionó que trabajadores provenientes de la ciudad de Santa Fe participaran en protestas dentro de su distrito.
De acuerdo con las versiones del episodio, Papaleo le habría reclamado:
“¿No controlás a tus trabajadores que se van del municipio cuando quieren?”
El cruce reflejó el clima político que atraviesa la región, en medio de tensiones sindicales y disputas internas dentro del frente oficialista provincial.