En una decisión de alto impacto comercial, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un decreto que amplía de manera extraordinaria el cupo de importación de carne vacuna proveniente de la Argentina. La medida eleva el volumen total habilitado a 100.000 toneladas anuales, al sumar 80.000 toneladas adicionales al contingente vigente, y tendrá vigencia durante todo 2026.
El decreto presidencial, difundido por la Casa Blanca, establece que la ampliación tiene carácter temporal y responde a la necesidad de reforzar la oferta de carne magra en el mercado estadounidense. El objetivo central es contener la suba de precios al consumidor, en un contexto de fuerte tensión inflacionaria en alimentos.
Lo más relevante del anuncio es que la totalidad del cupo adicional fue asignado exclusivamente a la Argentina, un gesto que refuerza el vínculo comercial bilateral y posiciona al país como proveedor estratégico en uno de los mercados más exigentes del mundo.
Según el texto oficial, la decisión se adoptó luego de analizar informes del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), que advierten una marcada insuficiencia de recortes de carne magra en el mercado interno a precios razonables.
Entre los factores que explican el faltante, el decreto menciona:
Desastres naturales recurrentes, como sequías e incendios forestales.
Disrupciones severas en la cadena productiva ganadera.
Caída histórica del stock bovino, que en enero de 2026 llegó a 86,2 millones de cabezas, el nivel más bajo registrado.
Restricciones sanitarias a las importaciones de ganado desde México.
En ese marco, Trump consideró “necesario y apropiado” ampliar el cupo dentro del régimen TRQ (Tariff Rate Quota), permitiendo mayores importaciones sin arancel para estabilizar precios internos en un año políticamente sensible.
La ampliación habilita la exportación de 80.000 toneladas métricas adicionales libres de aranceles, que se suman al cupo preexistente. El esquema definido por la Casa Blanca establece una distribución trimestral, de la siguiente manera:
20.000 toneladas entre febrero y abril de 2026
20.000 toneladas entre mayo y julio
20.000 toneladas entre agosto y octubre
20.000 toneladas entre noviembre y diciembre
Con este esquema, la Argentina accede a uno de los regímenes preferenciales más relevantes dentro del mercado estadounidense de carnes, tradicionalmente protegido.
Desde el Gobierno nacional destacaron el fuerte impacto positivo de la medida. El canciller Pablo Quirno celebró públicamente el decreto y aseguró que el nuevo cupo permitirá incrementar las exportaciones argentinas en cerca de USD 800 millones, consolidando una mejora sustancial en la balanza comercial.
En la misma línea, el sector exportador privado estima que, bajo las nuevas condiciones, las ventas de carne vacuna argentina a Estados Unidos podrían superar los USD 700 millones en 2026, transformando al acuerdo en uno de los hitos comerciales del año.
Trump amplió el cupo de carne argentina a 100.000 toneladas anuales.
La medida rige durante todo 2026.
El cupo adicional de 80.000 toneladas es exclusivo para Argentina.
Las exportaciones serían libres de aranceles.
El impacto estimado ronda entre USD 700 y 800 millones.
El trasfondo político también explica la decisión. En diciembre de 2025, el precio de la carne molida en Estados Unidos alcanzó los USD 6,69 por libra, el valor más alto jamás registrado. La escalada convirtió a la inflación en alimentos en un tema crítico para la administración Trump, especialmente en un año con elecciones legislativas.
Pese a la resistencia de sectores ganaderos locales, la Casa Blanca optó por abrir el mercado y priorizar el alivio al consumidor, una jugada que, de manera indirecta, fortalece a la Argentina como proveedor confiable de alimentos en un escenario global cada vez más tensionado.