Un grave episodio de violencia política sacudió al Concejo Deliberante de Villa Gesell luego de que concejales opositores rechazaran el Presupuesto municipal 2026 impulsado por el intendente Gustavo Barrera.
Según denunciaron los propios ediles, tras la votación negativa se desató una serie de agresiones físicas dentro del recinto que luego continuaron en el exterior del edificio, generando un fuerte repudio de sectores opositores.
La concejal Clarisa Armando fue una de las principales víctimas del ataque. De acuerdo a su testimonio, el clima previo ya estaba marcado por la tensión: “La discusión se realizó en un marco de mucha violencia convocada por el intendente y funcionarios”, sostuvo.
Tras la sesión, los incidentes escalaron rápidamente. “Primero dentro del recinto y después cuando tuvimos que salir. Nos atacaron físicamente, incluso al personal de salud que asistía a una concejal descompensada”, relató.
Armando apuntó directamente contra militantes vinculados al oficialismo: “Eran militantes del kirchnerismo ligados al sindicato municipal, convocados públicamente”, afirmó.
Además, denunció que tras los hechos hubo amenazas personales, en una ciudad donde —según remarcó— viven apenas 45.000 habitantes: “Nos conocemos todos, saben dónde vivimos, nos cruzamos todos los días”.
Otro de los puntos críticos fue el accionar de las autoridades del cuerpo deliberativo. La edil cuestionó que:
“Liberaron la situación para que esto pasara”, denunció.
Durante los incidentes también resultó agredido el concejal Luis Vivas, mientras que los ediles opositores permanecieron varias horas dentro del edificio hasta que se desplegó un operativo de seguridad.
El rechazo al proyecto oficial fue el desencadenante directo del episodio. Según la oposición, la iniciativa contemplaba:
Lo que tenés que saber:
Estos puntos generaron el rechazo en un contexto nacional marcado por políticas de ajuste.
Tras los hechos, los concejales opositores confirmaron que avanzarán con una denuncia en la fiscalía para exigir protección judicial.
“Vamos a pedir garantías para poder ejercer nuestro rol”, anticipó Armando.
Desde La Libertad Avanza repudiaron el episodio y lo calificaron como de “gravedad institucional inaceptable”, asegurando que no se trató de un hecho aislado sino de un patrón de comportamiento.
Hasta el momento, no hubo una respuesta oficial detallada por parte del Ejecutivo municipal sobre las acusaciones, lo que suma incertidumbre al caso.