En una decisión que generó controversia, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, siguiendo las directrices del gobierno de Javier Milei, comenzará a cobrar la atención médica en hospitales públicos a los extranjeros que no posean DNI argentino. Esta medida, publicada en el Boletín Oficial y vigente desde este viernes, busca garantizar la sostenibilidad del sistema de salud priorizando a los ciudadanos argentinos.
El anuncio de la medida ha abierto un debate sobre los servicios de salud y su accesibilidad. Aunque las emergencias seguirán siendo gratuitas, las consultas programadas y otros tratamientos serán cobrados a aquellos extranjeros que no tengan residencia en el país. ¿Cómo se implementará esta medida en la práctica?
La nueva regla se inspira en modelos ya aplicados en provincias como Salta, Jujuy, Santa Cruz y Mendoza, donde se adoptaron políticas similares para asegurar la viabilidad del sistema sanitario. En CABA, la medida busca ordenar los recursos disponibles, evitando que los fondos del sistema de salud se destinen a la atención gratuita de ciudadanos extranjeros que, según el gobierno local, deberían ser cubiertos por sus países de origen.
La administración porteña explica que el objetivo de este esquema es que los extranjeros sin DNI argentino sean responsables de los costos de su atención médica, ya sea pagando directamente o gestionando la cobertura a través de sus consulados. De esta forma, se espera que los fondos recaudados puedan reinvertirse en el sistema de salud público para mejorar la infraestructura, adquirir nueva tecnología y mejorar las condiciones laborales de los profesionales médicos.
El procedimiento para cobrar a los extranjeros sin DNI argentino en hospitales públicos será el siguiente:
Identificación del paciente: El personal hospitalario verificará si el paciente tiene DNI argentino y si su consulta es programada, como cirugías o internaciones. En caso afirmativo, será derivado a la Dirección Médica.
Presupuesto y presentación del caso: La Dirección Médica evaluará el caso y los documentos del paciente. Posteriormente, la Oficina de Gestión de Presupuesto a Extranjeros calculará el costo del servicio médico.
Opciones de pago: La Dirección General de Coordinación de Redes y Financiamiento en Salud informará al paciente del costo de la atención y consultará si puede pagar. Si no puede, deberá acudir al consulado de su país para gestionar la cobertura.
Intervención del consulado: Si el consulado acepta cubrir los costos, se emitirá la factura correspondiente. Si no es así, el caso será evaluado por un comité de expertos para determinar si se autoriza la atención.
FACOEP, la entidad encargada de la facturación, será responsable de gestionar los pagos y garantizar que los fondos recuperados se reinviertan en el sistema de salud. Según las autoridades, se espera que esta nueva medida permita incrementar los ingresos que ya ascienden a 13.000 millones de pesos mensuales.
Para los extranjeros sin DNI argentino, esta medida significará un cambio significativo en cómo accederán a los servicios médicos. Si bien las emergencias continuarán siendo gratuitas, las consultas programadas y otros tratamientos serán cobrados, lo que obliga a los pacientes a gestionar los costos o recurrir a sus respectivos consulados para obtener cobertura. Esto no solo afectará a los extranjeros, sino que también podría modificar la dinámica de atención en los hospitales públicos de CABA.
La implementación de esta nueva normativa marca un giro en la forma en que se financia el sistema de salud en la Ciudad de Buenos Aires y podría extenderse a otras regiones en el futuro. ¿Será esta la solución que necesita el sistema sanitario argentino? Sólo el tiempo lo dirá.