Hay un sobre, una reunión y una trama que recién empieza a mostrarse. Eso es lo que dejó la última declaración judicial que volvió a poner en jaque al poder político y abrió una conexión directa con Venezuela. El llamado caso hidrocarburos ya no es solo una causa económica: ahora suma peso internacional y nombres de primera línea.
La investigación que lleva adelante la Audiencia Nacional dio un salto clave tras la declaración del empresario Víctor de Aldama. Ante el juez, aseguró haber recibido personalmente un sobre de manos de Delcy Rodríguez, vinculada al entorno de la petrolera estatal PDVSA. Ese material, según su testimonio, contendría información sensible sobre movimientos irregulares de fondos y posibles derivaciones políticas.
De acuerdo a fuentes judiciales, el contenido del sobre hace referencia a operaciones sospechosas dentro del sector de los hidrocarburos. La documentación ya fue incorporada al expediente y es analizada en el marco de una causa por presunta financiación irregular y tráfico de influencias, con ramificaciones empresariales y políticas.
Aunque Aldama intentó despegar estos hechos de la empresa Villafuel —una de las claves del proceso—, la Fiscalía Anticorrupción fue directa: insistió en interrogarlo sobre una posible financiación opaca del PSOE. El empresario evitó dar detalles concretos, pero dejó abierta la puerta a ampliar la información en una eventual negociación con el Ministerio Público, lo que elevó aún más la relevancia del material.
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ya había alertado en informes previos sobre la existencia de documentación “sensible” proveniente del entorno de PDVSA. Según los investigadores, Aldama entregó el sobre a una persona de extrema confianza para su custodia. En el sumario figura además una imagen con un sello fechado el 4 de febrero de 2020, que refuerza la conexión directa con el régimen venezolano.
Durante su declaración, Aldama también mencionó una reunión con Ángel Víctor Torres, entonces presidente de Canarias y hoy ministro, y con Koldo García, exasesor ministerial. El encuentro habría tenido como objetivo avanzar en la obtención de depósitos fiscales en Canarias. Si bien aseguró que la gestión no prosperó, la mención de altos cargos vuelve a colocar al PSOE en el centro del foco.
La causa entra ahora en una semana clave de declaraciones. Están citados exjefes de gabinete de exministras socialistas y funcionarios de alto rango. Para la Guardia Civil, la trama logró penetrar distintos ministerios durante gobiernos socialistas, aprovechando la cercanía al poder.
En su último informe, la UCO señala a Víctor de Aldama como uno de los líderes de la red investigada y destaca su acceso directo al entorno del exministro Ábalos. La sospecha es grave: licencias para operar en el mercado de hidrocarburos a cambio de favores económicos.
El expediente avanza y cada declaración suma tensión. El sobre existe, la documentación está en manos de la Justicia y el alcance político del caso ya excede las fronteras españolas, con menciones directas a la Internacional Socialista. Lo que falta saber es hasta dónde llega realmente la trama.