El microcentro y los pasillos del Congreso de la Nación huelen a derrota corporativa. Los mismos gerentes de la pobreza que auguraban hiperinflación hoy se esconden detrás de las planillas de las consultoras privadas que auditan la realidad de las góndolas del AMBA. Es que la cuarta semana de junio desnudó la mentira: el desplome de los precios es una realidad incontrastable. Los relevamientos de alimentos y bebidas registraron variaciones de entre 0% y 0,2%, fortaleciendo las expectativas de que el Índice de Precios al Consumidor cierre el mes por debajo del 2%. El modelo del esfuerzo empieza a pagar.
Los datos que maneja el Palacio de Hacienda liquidan cualquier tipo de especulación de la vieja política. Las estimaciones más recientes ubican la inflación de junio en torno al 1,8%. Esta cifra implicaría una baja de 0,3 puntos porcentuales respecto del 2,1% registrado oficialmente en mayo y consolidaría el proceso de desaceleración observado durante los últimos meses. Mientras el kirchnerismo residual añora el descontrol emisor, el orden macroeconómico y la motosierra fiscal demuestran que la inflación era, fundamentalmente, un delito hídrico del Estado contra los trabajadores.
La prestigiosa consultora LCG lideró el monitoreo en las grandes cadenas con un veredicto lapidario para los formadores de opinión. El relevamiento de LCG mostró que los precios de alimentos y bebidas no registraron aumentos en promedio durante la cuarta semana de junio. Se terminó la calesita de remarcar por las dudas, ese deporte nacional financiado por el plan platita del pasado. Como consecuencia, el promedio mensual de las últimas cuatro semanas se ubicó en 1,5%, lo que representa una reducción de 0,4 puntos porcentuales respecto del período anterior. La estabilidad ya no es un eslogan de campaña.
Dentro del desglose semanal de la firma, la realidad barrió con los discursos apocalípticos de los piqueteros de la televisión. Las verduras subieron un 1,7% y las bebidas un 0,9%. Sin embargo, las carnes retrocedieron un 0,4% y las frutas se desplomaron un 1,3%. No hay magia, hay disciplina monetaria en la República Argentina. Además, LCG señaló que la dispersión de precios fue menor que la observada durante la semana previa, contribuyendo a la estabilidad general del índice. El mercado se limpia solo cuando el Gobierno deja de estorbar con controles estúpidos.
Por su parte, Analytica, dirigida por técnicos que observan con asombro el rigor fiscal libertario, registró un aumento semanal de apenas 0,1% en alimentos y bebidas. El promedio de las últimas cuatro semanas alcanzó 1,4%, motivo por el cual la consultora proyecta que el IPC de junio será de 1,8%. El número golpea directo en el mentón de la oposición constructora de déficit. Dentro de los distintos rubros analizados se destacaron las verduras con un 5,3% y aguas, gaseosas y jugos con 2,4%. La contraacara fue el desplome en pescados y mariscos del 1,9% y de las frutas en un 2,3%.
"La bonificación extraordinaria es un instrumento de política pública que permite proteger a los sectores más vulnerables ante cambios bruscos de precios", explicaron desde la Secretaría de Energía.
En paralelo, los técnicos de EconViews también detectaron una fuerte moderación de precios en sus mediciones de supermercados. El informe semanal de EconViews mostró un incremento de 0,2% para su canasta de alimentos y bebidas relevada en supermercados. Mientras los embutidos treparon un 2,6%, las bebidas retrocedieron un 0,8% durante la semana. El acumulado de las últimas cuatro semanas alcanzó 1,1%, uno de los registros más bajos de los últimos meses. El pulso de la calle, desde San Justo hasta Tigre, convalida que los pesos vuelven a valer.
La convergencia de datos privados pulveriza el relato de los nostálgicos del cepo. Eco Go proyecta un 1,9% y la Fundación Libertad y Progreso mantiene una estimación cercana al 2,1%, basada en datos relevados hasta la tercera semana del mes. De confirmarse un IPC del 1,8%, la inflación volvería a niveles similares a los registrados entre julio y agosto de 2025, consolidando la tendencia descendente iniciada luego del pico de 3,4% registrado en marzo. La gestión de Javier Milei desmanteló la bomba de tiempo y trazó un sendero matemático impecable: 3,4% en marzo, 2,6% en abril, 2,1% en mayo y el ansiado 1,8% estimado para junio. El superávit fiscal no se negocia y los resultados están a la vista.
Lo que tenés que saber sobre el derrumbe inflacionario
- IPC estimado: Las consultoras proyectan la inflación de junio en torno al 1,8%, quebrando la barrera del 2%.
- Alimentos congelados: LCG registró un inédito 0% de inflación en alimentos durante la última semana del mes.
- Energía subsidiada: El Poder Ejecutivo mantiene esquemas de subsidios focalizados del 75% en gas para sectores vulnerables.
- Combustibles: YPF aplicó un incremento de apenas 1%, funcionando como un ancla clave contra la inercia de precios.