El kirchnerismo busca herir al Gobierno en el Senado

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, apura una cumbre clave en Casa Rosada para alinear a la tropa legislativa frente a la embestida opositora. El kirchnerismo busca imponer una interpelación y eventual moción de censura contra el funcionario. El oficialismo redefine su estrategia en el Senado ante un escenario de paridad absoluta.

29-06-2026 - Por Crítica Argentina

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, moverá las fichas el próximo martes en Balcarce 50 para contener los daños de la contraofensiva parlamentaria. Con el respaldo explícito de la cúpula del Ejecutivo, el ministro coordinador congregará a los senadores de La Libertad Avanza en la antesala de una sesión que promete alta tensión en el Congreso. La convocatoria busca cohesionar el bloque oficialista frente a los dictámenes opositores.

La gestión del llamado corrió por cuenta del secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, la espada del Gobierno destinada a tejer los lazos cotidianos con las espadas legislativas. Desde las oficinas gubernamentales aclararon que el temario formal apunta a desmenuzar las iniciativas del oficialismo para la segunda mitad del año. “Los citó a todos en tres grupos distintos para hablar de la dinámica legislativa del segundo semestre y la coyuntura”, confiaron fuentes directas de la rosca oficial.

A pesar del hermetismo, los senadores libertarios sabían perfectamente que el eje real de la discusión se centrará en la sesión del jueves. Para ese debate, el peronismo logró colar en el temario los pedidos de interpelación contra el jefe de ministros por presunto enriquecimiento ilícito. La jugada opositora busca condicionar la agenda pública debilitando al entorno directo del presidente.

El mandatario Javier Milei viene sosteniendo con firmeza a su funcionario, a quien subió al avión presidencial rumbo a Rosario para los actos del Día de la Badera. Esta ratificación en el territorio generó ruidos internos en la coalición gubernamental, especialmente con la jefa del bloque, Patricia Bullrich, quien mantiene una mirada severa sobre el frente judicial del ministro. La ministra de Seguridad actuó con pragmatismo político para ganar tiempo precioso a favor de la Casa Rosada.


Negociaciones bajo presión en el Senado


Fue la propia Bullrich quien destrabó la parálisis al postergar la sesión ordinaria de la semana pasada, otorgando oxígeno a las terminales del Ejecutivo. En los pasillos de la cámara alta, la dirigente admitió haber concedido la incorporación de los proyectos contra el ministro para destrabar el funcionamiento del cuerpo. “Si ese proyecto tiene mayoría, Adorni tendrá una interpelación y eso podría llevar, o no, a una moción de censura. Fue el acuerdo al que llegamos. Yo informaré ahora al Poder Ejecutivo sobre esto y veremos qué medidas se toman”, reconoció de primera mano.

La asistencia de la referente de la bancada a la reunión del martes sigue bajo estricta reserva, aunque en el entorno parlamentario descartan un desplante explícito. El malestar subterráneo existe y se traduce en quejas por lo bajo de varios legisladores propios ante la urgencia de la citación oficial. Nadie en el bloque libertario está dispuesto a romper el verticalismo en un momento tan delicado.


Los aliados y el mapa de votos


El verdadero dilema para el Gobierno radica en el comportamiento de los bloques aliados, donde el PRO y la UCR ya coquetearon con la idea de exigir el desplazamiento del funcionario. El espacio que lidera Martín Goerling fijó un encuentro propio para este lunes con el objetivo de unificar criterios ante las opciones disponibles en el recinto. La bancada aliada evalúa habilitar las preguntas cara a cara pero frena ante el extremo de la censura.

En el plano de la Cámara de Diputados, se prevé una sesión coincidente el miércoles para motorizar expedientes similares contra la jefatura de gabinete, aunque en los despachos presidenciales minimizan ese foco. La preocupación real se concentra exclusivamente en el Senado de la Nación, donde el reparto de bancas es quirúrgico y el peronismo aglutina voluntades con mayor facilidad. El Gobierno sabe que en el Senado se libra la batalla determinante por la gobernabilidad.

El escenario que se viene en el Congreso

 

  • Cumbre en Rosada: Manuel Adorni recibe el martes a los senadores propios para unificar el discurso técnico y político.
  • Presión peronista: El bloque opositor consiguió los votos necesarios para tratar los proyectos de interpelación y censura este jueves.
  • El factor aliado: El PRO define su postura en una reunión clave comandada por Martín Goerling.
  • Estrategia oficial: El Ejecutivo prioriza la contención en el Senado debido a la extrema paridad en el tablero de votación.