El presidente Javier Milei fue condecorado con la Medalla de Honor por su par israelí, Isaac Herzog, en un gesto político de alto impacto internacional que consolida la alianza entre Argentina e Israel.
La distinción reconoce el respaldo explícito e incondicional que el mandatario argentino ha sostenido desde el inicio de su gestión hacia el gobierno de Benjamín Netanyahu, en un contexto atravesado por el conflicto en Medio Oriente.
El acto posiciona a Milei como uno de los pocos jefes de Estado que ratificó personalmente su apoyo en territorio israelí, en medio de tensiones geopolíticas marcadas por la guerra contra el terrorismo islámico y las disputas con Irán.
Durante la ceremonia, el Presidente agradeció el reconocimiento y destacó el vínculo con Israel:
“La recibo con el honor que merece, y como otro cálido gesto del pueblo de Israel”, expresó.
En su discurso, Milei fue más allá del protocolo y reforzó la base ideológica de la relación bilateral. Habló de un “retorno a los valores judeocristianos”, eje central de su narrativa política.
El mandatario celebró el “acercamiento continuo” entre ambos países y sostuvo que la alianza marca un camino común en defensa de la civilización occidental.
La relación entre Milei y Herzog se fortaleció tras los ataques de Hamás, cuando ambos visitaron el kibbutz Nir Oz, uno de los escenarios más golpeados por la violencia. Ese episodio marcó un punto de inflexión en el vínculo personal entre los líderes.
Previo a la condecoración, Milei fue distinguido como doctor Honoris Causa en la Universidad de Bar-Ilan, donde brindó una exposición de casi una hora.
En su discurso, el Presidente combinó conceptos de economía, ética y política, y adelantó ideas de su próximo libro sobre el “paraíso capitalista”.
El cierre estuvo marcado por una frase contundente que generó repercusión:
“Con determinadas culturas no vamos a poder convivir, porque nosotros defendemos la vida y ellos nos van a querer matar”.
La declaración reafirma su postura en materia de seguridad y su alineamiento con Occidente en el plano cultural e ideológico.