El presidente Javier Milei fue distinguido en Budapest con el título “Civis Universitatis Honoris Causa”, otorgado por la Universidad Ludovika, en el marco de su gira internacional. La condecoración es una de las más altas distinciones académicas y reconoce su liderazgo e influencia en el debate global.
La actividad se dio durante su visita oficial iniciada el viernes 20 de marzo, que incluyó reuniones con el primer ministro Viktor Orbán y el presidente Tamás Sulyok, en un contexto de afinidad ideológica entre ambos gobiernos.
Además, Milei participó de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), donde brindó un discurso con fuertes definiciones sobre economía, política y su visión del Estado.
El reconocimiento entregado por la Universidad Ludovika posiciona al mandatario argentino en el plano internacional como una figura influyente en el pensamiento político contemporáneo.
Durante la ceremonia, Milei estuvo acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y por el secretario de Finanzas, Pablo Quirno.
La agenda en Hungría incluyó:
En su exposición en la CPAC, Milei planteó uno de los ejes centrales de su gestión: la moral como base de las decisiones políticas.
“El orden es claro: la defensa de la vida, la libertad y la propiedad está primero, y el cálculo político queda al final”, sostuvo el mandatario.
También citó al emperador romano Marco Aurelio para reforzar su postura: “Si no es correcto, no lo hagas; si no es verdad, no lo digas”.
El Presidente volvió a cuestionar el rumbo histórico de la Argentina y defendió las medidas económicas de su gobierno.
“Heredamos un país con más del 200% de inflación y al borde de una hiperinflación”, afirmó. En ese sentido, destacó:
Además, lanzó duras críticas al socialismo y lo vinculó con casos como la Unión Soviética, Cuba y Venezuela.
En el tramo final, Milei elogió el liderazgo de Viktor Orbán y consolidó su alineamiento político internacional.
“Hemos encontrado en Hungría una nación que prioriza lo correcto por sobre lo popular”, afirmó. Y agregó: “Contás con nuestro respeto, admiración y apoyo”.
El discurso cerró con su consigna habitual: “Viva la libertad, carajo”.