Milei revisa proyecto nuclear CAREM

El Gobierno nacional cuestiona la viabilidad del CAREM 25 por costos, falta de demanda y fallas técnicas acumuladas en décadas.

31-03-2026 - Por Crítica Argentina

El Gobierno de Javier Milei avanza en una revisión profunda del reactor nuclear CAREM 25, una de las iniciativas más emblemáticas —y discutidas— de la política tecnológica argentina.

La crítica central no apunta contra el desarrollo nuclear en sí, sino contra la gestión del proyecto durante más de 40 años, marcada por decisiones sin validación técnica ni económica.

En una columna pública, el secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Napoli, fue directo: el CAREM, tal como fue concebido, no cumple con criterios básicos de eficiencia, viabilidad económica ni validación técnica.


Un proyecto ambicioso, pero sin sustento


El CAREM 25 fue durante décadas presentado como símbolo de soberanía tecnológica. Sin embargo, el diagnóstico oficial actual es contundente: se priorizó la innovación sin etapas intermedias de validación.

El reactor incorporó múltiples desarrollos simultáneos:

  • Sistemas sin bombas
  • Diseño integrado
  • Mecanismos de control inéditos

En el sector nuclear, donde la previsibilidad es clave, esta acumulación de innovaciones sin pruebas independientes elevó el riesgo técnico.

Además, según el análisis oficial, el proyecto presenta un problema estructural: nunca alcanzó un nivel de desarrollo confiable.


Costos altos y sin demanda real


Uno de los puntos más críticos es el económico. El CAREM 25 tiene una potencia de apenas 25 MW, pero enfrenta costos comparables a centrales mucho más grandes.

Esto genera un impacto directo:

  • El costo por megavatio/hora sería más de seis veces superior al de centrales actuales
  • No existe un cliente dispuesto a pagar ese precio
  • El financiamiento fue exclusivamente estatal

El dato clave: el proyecto nunca tuvo validación de mercado. Ninguna provincia, empresa o actor energético mostró interés en adquirir su energía.


Lo que tenés que saber


  • El CAREM lleva más de 40 años en desarrollo
  • Se invirtieron más de 750 millones de dólares
  • No generó energía efectiva hasta el momento
  • Carece de demanda concreta en el mercado
  • Tiene cuestionamientos técnicos de organismos oficiales

Alertas técnicas y cambio de rumbo


Un informe de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) en 2024 marcó un quiebre en la evaluación del proyecto.

Los especialistas detectaron problemas críticos:

  • Sistemas de control sin diseño final
  • Falta de validación experimental
  • Ingeniería incompleta con obra civil avanzada

El punto más sensible: no se podía garantizar el funcionamiento seguro del reactor.

Este diagnóstico técnico terminó de consolidar la decisión política de revisar el programa.


Milei redefine la política nuclear


Desde la Casa Rosada sostienen que el objetivo no es abandonar el desarrollo nuclear, sino reordenarlo bajo criterios de eficiencia y mercado.

La nueva estrategia incluye:

  • Redirigir recursos hacia proyectos funcionales
  • Integrar capacidades al mercado internacional
  • Impulsar desarrollos con demanda concreta
  • Evitar inversiones sin retorno económico

En este contexto, el CAREM deja de ser un emblema intocable para transformarse en un caso testigo de gestión estatal sin resultados.


Un futuro abierto para el CAREM


Pese a las críticas, el Gobierno no descarta reutilizar los recursos generados:

  • Infraestructura existente
  • Conocimiento técnico acumulado
  • Recursos humanos especializados

La clave será reconvertir esas capacidades en proyectos con valor económico real.

Sin embargo, hay un dato que aún no tiene definición oficial: qué ocurrirá concretamente con la obra en curso y los plazos del proyecto.