El Gobierno nacional avanzó con una modificación clave en la normativa de combustibles que impacta directamente en los surtidores de todo el país, incluida la provincia de Buenos Aires. A partir de ahora, las empresas podrán incorporar hasta un 15% de bioetanol en las naftas de manera voluntaria, sin alterar los cortes obligatorios vigentes.
La medida, impulsada por la Secretaría de Energía, se enmarca en la estrategia de desregulación que promueve la gestión de Javier Milei, con el objetivo de reducir la intervención estatal y darle mayor protagonismo a las decisiones del mercado.
Según se informó oficialmente, no se trata de una imposición, sino de una herramienta opcional para las petroleras, que podrán ajustar la composición de los combustibles según sus necesidades productivas y comerciales.
Uno de los ejes centrales de la decisión es otorgar mayor libertad a las compañías para definir cómo enfrentar la volatilidad del precio internacional del petróleo, uno de los factores que más inciden en los aumentos de nafta.
Desde el Gobierno sostienen que permitir un mayor uso de bioetanol puede funcionar como un amortiguador en contextos de subas del crudo, ya que se trata de un componente que, en determinadas condiciones, resulta más económico.
En concreto, el nuevo esquema busca:
La lógica oficial apunta a que sea el propio mercado el que encuentre el equilibrio, sin intervención directa del Estado en la fijación de precios o en la composición obligatoria de los combustibles.
El precio del petróleo a nivel internacional ha sido históricamente uno de los principales motores de la inflación en combustibles en Argentina. En ese contexto, la posibilidad de ajustar la mezcla introduce una variable nueva para suavizar esas subas.
Desde la administración nacional consideran que esta medida puede aportar mayor previsibilidad tanto para el sector como para los consumidores, especialmente en momentos de alta volatilidad global.
Sin embargo, no se detalló cómo ni cuándo las empresas comenzarán a aplicar este margen adicional, por lo que el impacto concreto en los precios aún es incierto.
La actualización normativa se inscribe en un paquete más amplio de reformas orientadas a transformar el sector energético argentino. El foco está puesto en:
En ese marco, el bioetanol aparece como una alternativa que, además de su impacto económico, también tiene implicancias ambientales, aunque ese aspecto no fue desarrollado en detalle en el anuncio oficial.