La Junta Electoral de la Provincia de Buenos Aires avanzó con un anteproyecto de ley que propone modificar de manera permanente el cronograma electoral bonaerense. La iniciativa surge luego de las complicaciones operativas registradas durante las elecciones desdobladas de 2025, que obligaron a extender plazos de forma excepcional para evitar demoras y conflictos administrativos.
La resolución fue fechada el 14 de abril de 2026 y plantea cambios de fondo en distintos artículos de la Ley 5.109, además de incorporar nuevas reglas vinculadas a campañas, encuestas y actos de gobierno en períodos electorales.
El organismo presidido por la jueza de la Suprema Corte bonaerense, Hilda Kogan, sostuvo que los tiempos actuales resultan insuficientes frente al volumen de documentación y controles técnicos que requiere un proceso electoral moderno, especialmente cuando la provincia decide desdoblar sus elecciones respecto del calendario nacional.
Según explicaron desde la Junta, el objetivo es darle “seguridad jurídica” al sistema, evitar errores administrativos y garantizar condiciones más equitativas para las fuerzas políticas y el electorado.
En los fundamentos del anteproyecto, la Junta Electoral recordó que ya había advertido a la Legislatura bonaerense sobre los problemas que podía generar el desdoblamiento electoral implementado en 2025.
Aquella situación obligó a modificar de manera extraordinaria los plazos previstos en la legislación vigente para evitar un colapso durante la oficialización de candidaturas y boletas partidarias.
El resultado fue la sanción de la Ley 15.523, que amplió por única vez los tiempos de presentación de listas y boletas, llevándolos a 50 y 30 días antes de la elección respectivamente.
Sin embargo, la experiencia terminó convenciendo al organismo de que la reforma debía transformarse en permanente.
“La experiencia de 2025 confirmó que los plazos originales resultaban insuficientes”, sostiene la resolución.
El principal argumento oficial apunta a la necesidad de “humanizar” el trabajo operativo de la Junta Electoral frente al crecimiento de expedientes, controles técnicos y recursos presentados por las agrupaciones políticas.
Uno de los puntos centrales del anteproyecto es la ampliación de los tiempos para presentar alianzas transitorias.
Actualmente, las coaliciones deben inscribirse 60 días antes de las PASO, pero el nuevo esquema llevaría ese límite a 80 días.
También se modificarían los plazos para oficializar listas de candidatos. Hoy deben presentarse 50 días antes de la elección, mientras que la propuesta los extiende a 60 días tanto para las primarias como para las generales.
Otro cambio sensible afecta a las boletas partidarias. La iniciativa propone que los modelos deban presentarse 45 días antes de los comicios, en lugar de los 30 días actuales.
Además, una vez oficializadas, los apoderados partidarios tendrían cinco días para entregar dos ejemplares por cada mesa habilitada.
El padrón electoral también sufriría modificaciones. De aprobarse el proyecto, quedaría confeccionado con ciudadanos inscriptos hasta 90 días antes de la elección, reemplazando el criterio actual basado en la fecha de convocatoria.
La propuesta incorpora además una regulación más específica sobre campaña electoral, un vacío histórico dentro de la legislación bonaerense.
Según el texto, la campaña formal comenzaría 60 días antes de la elección, mientras que la publicidad en medios gráficos, radio y televisión quedaría habilitada únicamente durante los 15 días previos a los comicios.
La veda electoral, en tanto, empezaría 48 horas antes de la apertura de las urnas.
Otro punto relevante es la regulación de encuestas. El anteproyecto establece que sólo podrán difundirse hasta ocho días antes de la votación.
También se incorpora una restricción específica para actos de gobierno que puedan inducir al voto durante los 15 días previos a la elección.
Desde la Junta Electoral remarcaron que la intención es reducir conflictos administrativos, mejorar la organización del proceso y evitar que cuestiones formales terminen afectando derechos políticos de partidos y candidatos.
Por ahora, el texto funciona como un anteproyecto y deberá ser tratado por la Legislatura bonaerense para convertirse en ley.