El comercio global de gas natural atraviesa una transformación silenciosa pero profunda. Según un extenso artículo del Financial Times, las plataformas flotantes de GNL (FLNG) se consolidan como la opción preferida para acelerar proyectos en regiones complejas, reducir riesgos y recortar plazos. En ese mapa, Argentina empieza a jugar fuerte.
El diario británico ilustra el fenómeno con el Nguya, una megaestructura de ENI ubicada frente a las costas del Congo. El dato no es menor: la plataforma es más larga que el portaaviones más grande de las fuerzas armadas de los Estados Unidos y deja chico a un buque tanque de más de 300 metros que realizó allí su primera carga de GNL. El ejemplo sirve para dimensionar el salto tecnológico.
El FT proyecta que la capacidad de procesamiento de GNL flotante crecerá un 150% entre 2025 y 2032. El impulso responde a una combinación de factores: costos más bajos, menor exposición política y mayor flexibilidad frente a proyectos terrestres, cada vez más complejos de ejecutar.
El CEO de ENI, Claudio Descalzi, lo sintetiza con una comparación directa. Tras un atentado terrorista en 2021, TotalEnergies recién pudo retomar el mes pasado la construcción de una planta terrestre en Afungi, Mozambique, casi cinco años después. En contraste, Coral South, otra FLNG de ENI ubicada a pocas decenas de millas del ataque, opera sin interrupciones desde 2022.
Para Descalzi, el cambio de época es claro: antes la licuefacción terrestre era la regla; hoy, el riesgo geopolítico y los tiempos juegan a favor del modelo flotante.
En ese contexto, el proyecto Argentina LNG aparece como uno de los casos testigo que mira el mercado internacional. El FT cita a Descalzi desestimando las críticas sobre la escala de las plantas flotantes y pone como ejemplo el desarrollo asociado a Vaca Muerta.
Según la nota, ENI planea desplegar una flota de barcos, cada uno más del doble del tamaño del Nguya, con una capacidad total potencial de 18 millones de toneladas anuales de GNL, comparable a grandes terminales exportadoras de Estados Unidos.
Lo confirmado, hasta el momento, es que YPF, ENI y XRG —brazo internacional de inversiones energéticas de Adnoc— firmaron un Joint Development Agreement (JDA) para avanzar en el proyecto. El plan prevé 12 millones de toneladas anuales (MTPA) mediante dos unidades FLNG de 6 MTPA cada una, integrando producción, procesamiento, transporte y exportación.
Producción prevista: 12 MTPA de GNL.
Infraestructura: 2 plantas flotantes (FLNG).
Próximo paso: etapa de Ingeniería Básica (FEED).
Objetivo: alcanzar la Decisión Final de Inversión en la segunda mitad de 2026.
Destino: exportación de gas argentino a mercados globales.
El presidente de YPF, Horacio Marín, aseguró que la incorporación de XRG “posiciona a Argentina LNG como uno de los proyectos más relevantes a nivel global”.
El artículo del Financial Times también destaca otros jugadores con presencia en el país. La noruega Golar proveerá las plataformas flotantes del proyecto Southern Energy, liderado por Pan American Energy e integrado además por Pampa Energía y Harbour Energy.
El mercado ya tomó nota: Golar duplicó su valor bursátil en los últimos dos años, pasando de USD 2.200 millones en marzo de 2024 a más de USD 4.400 millones en la actualidad.
ENI, por su parte, se posiciona como referente tecnológico. “Cuando Argentina decidió explotar su gas en aguas poco profundas, nos contactaron porque somos expertos en esta especialidad”, afirmó Descalzi.