El mercado laboral argentino mostró en febrero de 2026 una señal moderada de estabilización luego de varios meses consecutivos de retroceso. Según el informe oficial de la Secretaría de Trabajo, el empleo registrado creció un 0,1% respecto a enero, impulsado principalmente por el sector público, el trabajo en casas particulares y el monotributo.
A pesar de esa mejora mensual, la comparación interanual todavía refleja un escenario complejo: el número total de trabajadores registrados se ubicó 0,1% por debajo del nivel de febrero de 2025 y acumula una pérdida significativa desde el cambio de Gobierno.
El dato aparece en un contexto de fuerte reestructuración económica impulsada por la gestión de Javier Milei, con sectores que comienzan a estabilizarse mientras otros continúan ajustando personal.
De acuerdo con el relevamiento basado en datos del SIPA, en febrero se crearon poco más de 8.336 puestos de trabajo, aunque casi el 70% correspondió al sector público.
El investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma, Luis Campos, señaló que “el sector público recuperó toda la caída que había tenido en enero” y remarcó que el empleo privado registrado “casi no tuvo variaciones”.
El informe oficial evidenció que el empleo asalariado privado formal se mantuvo prácticamente sin cambios durante febrero, en contraste con el crecimiento del monotributo y otras modalidades independientes.
En términos interanuales, el sector privado registrado cayó 1,6%, lo que representa cerca de 100.000 trabajadores menos. El empleo público también mostró una baja anual del 0,4%, equivalente a 13.800 puestos perdidos.
En paralelo, el trabajo en casas particulares registró un incremento del 1,7% interanual, con aproximadamente 7.700 trabajadores más.
Uno de los datos que más destacó el Gobierno fue el crecimiento del empleo independiente. El segmento aumentó 3,4% frente al año pasado, sumando alrededor de 95.100 personas.
Dentro de ese universo, el monotributo explicó casi toda la expansión:
La Secretaría de Trabajo sostuvo que el monotributo se consolida como una herramienta laboral cada vez más utilizada dentro del nuevo esquema económico argentino.
“El monotributo pareciera haberse convertido en una alternativa válida para trabajadores que desarrollan actividades productivas encuadradas en este marco normativo”, señaló el informe oficial.
El desempeño laboral mostró una marcada heterogeneidad según la actividad económica.
Las ramas que más crecieron durante febrero fueron:
En cambio, los sectores con mayores caídas fueron:
La industria continúa siendo uno de los sectores más golpeados. En el balance anual, perdió 3,8% de empleo registrado privado.
Tampoco logró recuperarse plenamente la construcción, aunque los datos oficiales indican que el deterioro comenzó a desacelerarse hacia fines del verano.
El panorama volvió a mostrar señales mixtas durante marzo. Según la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), el empleo privado registrado en empresas de más de diez trabajadores cayó 0,1% respecto a febrero.
El comportamiento territorial fue dispar:
La Secretaría de Trabajo explicó que el inicio del ciclo lectivo alteró significativamente los movimientos laborales, especialmente en el sector educativo, donde aumentaron tanto las contrataciones como las desvinculaciones.
A pesar de la caída mensual, el Gobierno destacó que las expectativas empresariales de contratación para el próximo trimestre volvieron a terreno positivo.
Los sectores con mejores perspectivas son:
Mientras tanto, persiste la cautela en: