El Indec difundirá este martes el Índice de Pobreza correspondiente al segundo semestre de 2025, en un contexto de expectativas moderadas: estimaciones privadas anticipan una baja respecto al 38,1% registrado en julio-diciembre de 2024.
Según el Nowcast elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, la pobreza habría alcanzado el 30,6%, con un rango estimado entre 29,2% y 32,1%. De confirmarse, implicaría una reducción significativa en términos estadísticos, aunque con matices relevantes en el plano económico y social.
[NOWCAST DE POBREZA] Con la CBT de diciembre, el nowcast proyecta una tasa de pobreza de 30.6% para el 2do semestre calendario de 2025. El IC al 95% es [29.2% - 32.1%]. Informe completo y gráfico interactivo aquí: https://t.co/n54SxcHg95 pic.twitter.com/2oSsFH5FvE
— Martin Rozada ?? (@MartinGRozada) January 13, 2026
Tomando como referencia una población de 47 millones, el dato implicaría que alrededor de 14,3 millones de personas se encuentran bajo la línea de pobreza, por debajo de los 17,9 millones del período previo.
Entre ambas mediciones, la economía registró un crecimiento del 4,4%, lo que contribuyó a mejorar ciertos indicadores sociales. Sin embargo, este avance convive con señales de alerta en el mercado laboral.
Durante el mismo período:
Este escenario refleja que, si bien hay una mejora en los indicadores de pobreza, la calidad del empleo sigue siendo un punto crítico.
Además, la baja proyectada del 30,6% representaría apenas una reducción de un punto porcentual respecto al primer semestre de 2025, lo que evidencia una desaceleración en la salida de la pobreza.
Otro factor clave es la dinámica inflacionaria. Desde mayo de 2025, la inflación mostró una tendencia al alza, impactando directamente sobre el poder adquisitivo y limitando la mejora social.
En este contexto, el presidente Javier Milei sostuvo que su gestión sacó a 11 millones de personas de la pobreza. Sin embargo, los datos generan debate: en el segundo semestre de 2023, el índice alcanzaba el 41,7%, lo que representaba unos 19,6 millones de personas en situación de pobreza.
La diferencia entre ambas cifras abre interrogantes sobre la metodología de medición y los criterios utilizados para evaluar la evolución social.
El dato que se conocerá será clave para evaluar el rumbo del modelo económico actual, centrado en el sector externo y con menor peso del mercado interno.
A corto plazo, la evolución de la pobreza dependerá de variables sensibles como la inflación, el empleo y los ingresos reales. A mediano plazo, el desafío sigue siendo consolidar una reducción sostenida sin deterioro en la calidad de vida.
Por ahora, la baja proyectada aparece como un dato positivo en lo estadístico, pero insuficiente para cerrar la discusión de fondo.