El turismo receptivo volvió a mostrar señales de recuperación en marzo y consolidó un cambio de tendencia que impacta de lleno en la economía argentina. Según datos oficiales, la llegada de turistas extranjeros al país creció 6,3% interanual, mientras que la salida de argentinos hacia el exterior cayó 19,9% respecto del mismo mes del año pasado.
El dato marca un giro relevante para uno de los sectores más golpeados durante los últimos años. Con más visitantes internacionales y menos residentes viajando fuera del país, el turismo vuelve a posicionarse como una fuente clave para el ingreso de divisas y el movimiento de la actividad económica interna.
La mejora también refleja un escenario de mayor estabilidad macroeconómica y recuperación de competitividad en distintos destinos del país. Rubros como hotelería, gastronomía, transporte y servicios turísticos comenzaron a registrar un repunte sostenido de la demanda.
Uno de los indicadores más fuertes del informe fue el crecimiento de los arribos por vía aérea. En marzo, el ingreso de turistas extranjeros por avión aumentó 15,5% interanual, consolidándose como el principal canal de acceso al país.
En paralelo, el ingreso por vía fluvial registró una suba moderada de 1,8%, mientras que el turismo terrestre mostró una caída de 3,9%, evidenciando comportamientos diferentes según el tipo de transporte y el país de origen de los visitantes.
En términos desestacionalizados, la tendencia también fue positiva. Los arribos internacionales por avión crecieron 5,9% mensual, mientras que los viajes de residentes argentinos al exterior disminuyeron 4,5%.
Ese comportamiento refleja no solo una mayor llegada de extranjeros, sino también una desaceleración en la salida de dólares por turismo emisivo, uno de los factores históricamente sensibles para la balanza cambiaria.
El crecimiento más importante se registró entre los turistas provenientes de Estados Unidos y Canadá, con una suba de 14,1% interanual. También se destacó el avance del turismo europeo, que aumentó 11,7% frente a marzo del año pasado.
Los números consolidan a ambos mercados como actores clave en la recuperación del turismo receptivo argentino, especialmente en destinos urbanos y gastronómicos vinculados al consumo internacional.
En el sector consideran que la combinación entre normalización económica, mayor conectividad aérea y recuperación de la previsibilidad comienza a mejorar la competitividad del país frente a otros destinos de la región.
Además del impacto directo sobre hoteles y comercios, la recuperación del turismo también tiene efecto en el empleo y en las economías regionales, especialmente en ciudades que dependen de la actividad de servicios.
Aunque todavía persisten desafíos vinculados a infraestructura, costos y conectividad, los indicadores de marzo muestran una tendencia favorable para uno de los sectores estratégicos en la generación de dólares genuinos.